Vistas de página en total

25 febrero 2022

EL PÉNDULO (MÁS SOBRE UMBERTO ECO).

 

Vuelvo sobre Umberto Eco.  El péndulo de Foucault” es, a mi juicio, una de sus obras más notables, sino la más meritoria tras “El nombre de la Rosa”. En su momento, la publicación del libro fue precedida de gran lanzamiento editorial, pero luego, una vez en las librerías, se alejó del primer plano, como si  hubiera generado cierto desencanto, tal vez porque su contenido no fue lo que muchos esperaban. En mi caso,  la lectura mejoró las expectativas, y me pareció que la  profundidad de la narración superaba a la apariencia, pues, aunque podría deducirse,  tras una primera lectura,   que se trataba de una visión esperpéntica y paródica de las teorías de la conspiración ( y así era en gran parte) había mucho más. Bajo una construcción narrativa farragosa, más de ensayista que de novelista (pues Eco escribió relatos que son, en realidad, ensayos ocultos en la ficción), se vislumbra todo un mundo de posibilidades alternativas, de universos conceptuales paralelos.  En realidad, la idea de inventarse una conspiración que se vuelve real, puede ser aplicada a cualquiera de los grandes discursos religiosos o culturales de nuestros días, incluido el del género o el de la ecología.  Pensar que esta novela es una simple parodia de las teorías de la conspiración o de lo que llamaríamos, en el presente, negacionismo, equivale a considerar al Quijote como  mera parodia de las novelas de caballería.

19 febrero 2022

ECO Y EL MUNDO OBJETIVO.

 

Siempre admiré a Umberto Eco;  algunos de sus escritos forman parte de mis papeles de cabecera. Lo que  no quiere decir que asuma acríticamente cualquier aserción suya.  Por ejemplo, en una de sus frases afirmaba que “he llegado a creer que el mundo entero es un enigma, un enigma inofensivo que se vuelve terrible por nuestro loco intento de interpretarlo como si tuviera una verdad subyacente”.  Comparto que el mundo es una incógnita y muchas interpretaciones del mismo se convierten en un peligro para nuestra libertad, pero no creo del todo en la inexistencia de una verdad objetiva.  Ya sé que el paradigma posmoderno trocó la veracidad por discursos sobre la misma.  Pero si aceptamos el mundo objetivo, que en ello se ha basado lo que denominamos Ciencia, hemos de aceptar que existe una realidad de las cosas; podremos vislumbrarla o no, acercarnos más o menos a su contexto, pero tiene que existir, salvo que nos hundamos en el solipsismo o en un  puro relativismo , lo que supone dejar el conocimiento al albur de lo subjetivo.  Hemos de decidir si pensamos un orbe inteligible o si, por el contrario, consentimos, en nuestras reflexiones, rumiar acerca de un laberinto de imposiciones fundamentadas en eso que se ha dado en llamar posverdad.  Por lo demás, siempre Eco en mis lecturas.

12 febrero 2022

CLÉRIGOS, GUERREROS Y COMERCIANTES.

 

Debemos solventar el dilema de  si optamos, para el futuro más o menos inmediato,  por una sociedad de soldados, clérigos y predicadores, o más bien por una de comerciantes y hombres libres. Como guía, o hilo de Ariadna, se puede decir que los clérigos y predicadores también pueden ser laicos. Yo me inclino por los comerciantes que, desde siempre, han sido el origen de toda  sociedad abierta y libre.  Así fue en la Gracia antigua, en Roma y, asimismo, en la Edad Media europea.  No obstante, como el diablo va cambiando de ropajes, hay un método infalible para orientarse; consiste en desconfiar de aquellos que dicen saber lo que es bueno para el resto.  Siempre los nobles guerreros, con el amparo de la clerecía, han sido señores de juez y horca, hasta que crecía el comercio y, con el mismo, la prosperidad y un atisbo de liberación.         El asunto de quiénes sean, en nuestro presente, los clérigos y los guerreros, no es tan difícil de esclarecer.  A la vista de todos está, pues la opresión sólo tiene un camino y la libertad siempre ofrece opciones.

05 febrero 2022

MEMORIA.

 La única memoria histórica es la de la historiografía, lo más alejada posible de subjetivismos y emociones.  La investigación histórica debe contribuir al escepticismo y a una concepción pluralista en las interpretaciones.  Si se orienta hacia el monismo, fuente de toda concepción sectaria, pierde sentido.  Afirmó Polibio aquello de que “la humanidad no posee regla mejor de conducta que el conocimiento del pasado”, y ahí reside la clave. En relación con ello, la diferencia entre conocimiento y revelación se torna básica. Si contemplamos los hechos pretéritos sin anacronismos, y de eso se trata, el objetivo debe ser la reflexión que nos haga huir de quienes desean imponer una verdad parcial, utilizando el pasado para controlar el presente.  Se supone que la práctica científica, al menos la que hemos conocido hasta ahora, es lo contrario de la metafísica.  Pero la última parece aflorar de nuevo en ciertos propósitos de la memoria adjetivada, ahora muy en boga, que fue primero histórica y, ahora, parece que democrática.  Igual la ciencia  está dejando de ser la misma, pues incluso las denominadas ciencias naturales parecen tender al consenso de lo conveniente alejándose de los puros datos, como si ya no fuera posible lo de antaño.  Si ocurre en las ciencias duras, ¿qué podemos esperar de las otras, a las que Stanislav Andreski  tildó de forma de brujería, allá por los años setenta del pasado siglo? Entre otras cosas, la desaparición de la historiografía, sino como disciplina, sí, al menos, como ciencia seria y respetable

29 enero 2022

BIEN COMÚN.

 

¿Existe el denominado bien común? Habría que solventar, en primer lugar, el asunto de  dónde anida, en cada caso, y en qué consiste,  ese bien común, faena ya de por sí altamente subjetiva.  Y eso teniendo en cuenta que tal vez no exista un bien que lo sea para todos, ni siquiera para una amplia mayoría.  Sin embargo, en su nombre se toman decisiones que nos afectan a todos, que comprimen nuestra libertad, y que se presentan como panacea general.  El bien de la patria, el bien común social…..se refieren a una misma cosa. Pero es probable que un sector de la sociedad, identificado de manera más o menos difusa con eso que denominamos Izquierda, no acepte lo del bien de la patria, mientras que otra parte, adscrita a lo que podríamos designar  como derechas, no sea proclive a identificarse con ese otro concepto de bien común como aquello que es bueno, desde el punto de vista político, social o cultural, para el conjunto de los ciudadanos. Por todo,  el bien común parece asemejarse a la verdad: en el caso de que exista como alternativa  tangible y univoca, habría que elucubrar cuál de ellas (o de ellos, caso del bien común) es la auténtica.  Pero se da todo por hecho y, partiendo de esa entidad revelada, se obra en consecuencia para tomar decisiones que, esas sí, nos afectan a todos, dando por hecho su carácter benéfico, aunque nunca demostrado.  En ello estamos.

22 enero 2022

VICTIMISMO.

 

Hice de la fuerza de ánimo mi castillo y mi coraza ;no quiero disfrazarme de víctima de la injusticia”.
Retazo de “El collar de la paloma”, citado por Andrés Trapiello ( “Las armas y las letras”) a partir de un ejemplar subrayado por Ramón Gaya.

El enunciado asume mucha enjundia y viene avalado por quien fue, según Trapiello, el autor del subrayado. Una sentencia breve y sucinta, pero larga en contenidos y posible punto de partida para meditaciones variadas.  El victimismo, encumbrado hoy como fuente de ideología, fue siempre, sobre todo en la era industrial, origen del odio vertebrador del pensamiento revolucionario. En nuestro días,  está llegando a límites insospechados, exhibido en una nueva envoltura transversal e interclasista, y acompañado del patos, sino del puro melodrama, como adjunto que ya no sonroja a una parte copiosa de los seres humanos.  Tal vez algún día vuelva a tener sentido  la fuerza de ánimo como ortograma personal, pero la misma  anida sobre todo en entornos individualistas y casi nunca en ecosistemas humanos impregnados de colectivismo.

16 enero 2022

MEDIEVALISMO

 

“Contra la idea de nuestro siglo, la idea de lo relativo, circunstancial y aleatorio, que va de James Joyce a Albert Einstein, aflora hoy un medievalismo de valores absolutos -como si hubiera de eso-, incontaminados, perfectos.”
FRANCISCO UMBRAL

Como admirador de la prosa de Umbral, creía haberla leído casi toda, pero me encontré, recientemente, con este párrafo que, pergeñado sin acabar el siglo XX, define lo que está ocurriendo en el presente.  No llegó a conocer  del todo nuestro polígrafo la deriva de lo políticamente correcto hacia la imposición inquisitorial de nuestros días.  Pero él pareció verlo, sin vivirlo como ahora se manifiesta: medievalismo en estado puro, con valores absolutos y una suerte de teocentrismo panteísta y franciscano, en el sentido animalista, una vuelta a la simplicidad de lo revelado, con la teológica ciencia actual partiendo de la verdad desde los cielos (entiéndase el vocablo en sentido amplio) otorgada.  San Agustín hubiera aplaudido. Y quienes creen residir en sus antípodas ( los que no saben lo que no saben), también ovacionan por acción o por omisión.

09 enero 2022

ADJETIVOS.

 

Los adjetivos, o más bien la adjetivación como praxis deliberada, son la antesala del peligro, sino el peligro mismo.   Es tarea ardua, y sólo  concebible a la manera de idea límite, pretender escribir, o expresarse, sin ellos, tal y como aspiraba Escohotado.  Y entiendo la pretensión de Don Antonio, pues nunca hay nada de malo en el verbo y en el sustantivo, pero el adjetivo es el arma de todo tirano, religioso o laico.  Verbigracia:  es concisa, y hasta henchida de belleza, la voz “democracia”, pero si le añadimos según qué epítetos ( “orgánica”, “popular”, “real”, “directa”…) su semántica se ve desgarrada y se convierte en  reverso de si misma.  Lo mismo sirve para vocablos como asesinato o violencia, a los que los calificativos anejos denigran y convierten en recurso para imponernos algún yugo.  El lenguaje, y el nombre de los entes, nunca es baladí, sino más bien su pura esencia.  Si desistimos de preservar  el significado de los conceptos, lo demás está servido, pues ya nada podremos hacer para librarnos de sus manipuladores.  Me refiero a los liberticidas, cada vez más numerosos en acción u omisión. No olvidemos que “Dios (o el azar) ayuda a los malos cuando son más que los buenos”.

02 enero 2022

SOBRE LIBERTAD Y TIRANÍA.

 

La oposición entre libertad y tiranía no parece formar parte del relato al uso en nuestros días. No es ya, estoy seguro, una preocupación en nuestro entorno próximo. Es como si creyésemos algo dado, e inamovible, el sistema de libertades; o lo que es peor, como si no nos importase que no lo fuera.  Pasamos de puntillas, en cualquier reflexión, o debate, sobre la cuestión, y nos centramos más en otros aspectos del día a día.  Es posible que, para quienes nacieron en libertad, esta se les aparezca como un elemento más de su entorno, como, verbigracia, los paisajes y las rocas, sobre los cuales se puede advertir cierto peligro vago e impreciso, aprendido en las lecturas sobre asuntos medioambientales, pero sin ir más lejos.  Así pues,  es muy probable que, quienes nunca hayan extraviado su libertad, no sean ni siquiera conscientes de que intentan privarles de la misma.  Sí lo tuvo claro Thomas Jefferson, que reflexionó, dado su contexto histórico, sobre ello y llegó a la conclusión  de que, para distinguir entre libertad y tiranía,  basta con determinar donde habita el temor; es decir, se trata de saber si es el gobierno quien teme a los ciudadanos, o viceversa. En relación con ello, que cada cual discierna.

26 diciembre 2021

RELATOS

 

Se esgrime mucho, de un tiempo a esta parte,  el vocablo “relato”. Y no para referirse a un género literario, sino más bien para denominar a las fábulas, convicciones, también leyendas y mitos, que vamos acumulando para justificar nuestra visión del mundo.  En ese sentido, el relato puede  entenderse a escala individual (casi todos interiorizamos el nuestro propio, e incluso nos lo creemos), pero hay también un relato de grupo, o de toda una sociedad, e incluso, llegado el caso, planetario, lo que vuelve a traernos aquellos grandes relatos que, según Lyotard y los posmodernos( o posmarxistas, o marxistas vergonzantes, que ya no lo tengo claro) estaban muertos.  Se referían a las grandes ideologías, pero las mismas siguen ahí  tomando otras apariencias; todo lo de hoy (posverdad y demás) se inscribe en un gran relato sobre la realidad que nos circunda.  Las ideologías, y las religiones, son megarrelatos y estos están más vivos que nunca, tal vez derivando a ese relato único que se va imponiendo poco a poco.  Sí.  Todos tenemos nuestro relato, pero unos, para la nueva religión del Estado global, son más admisibles que otros.

19 diciembre 2021

RELIGIÓN.

 

Se va tornando más arduo hallar el límite que separa la Religión de lo que no lo es, tal vez porque todo lo que forjamos y cavilamos parece ungido por una parte irracional cimentada en algún tipo de fe o certeza previa. Aparte de aquello de “religar”, siempre presente como adenda a cualquier esclarecimiento del hecho religioso, entiendo que la religión es, sobre todo, “verdad revelada”; así pues, no se requieren dioses para que la devoción exista, pues el dogma revelado es el origen de todo. De ahí la dificultad para discernir entre lo sacro y lo profano en estos tiempos de tribulación y mudanza. Una prueba de ello es la proliferación de inquisidores laicos, amén de la técnica del concilio, cada vez más extendida, con su ortodoxia y sus herejes. No creo que sea una imitación consciente de la Iglesia y sus procedimientos (como parecen indicar la Convención jacobina, los congresos del PCUS, o los dicterios, cumbres y movimientos variados del hoy), sino el resultado del hecho religioso en sus distintas variantes. Así lo parece a la vista del orbe observable.

12 diciembre 2021

INGENIERÍA SOCIAL.

 

Los hombres no se muestran  dispuestos a admitir la verdad o la razón. No puede llegarse a ellos con argumentos racionales. La mente carece de fuerza en esta lucha.  Sin embargo, hay que contender. Si queremos conseguir algo, tenemos que  engañarlos a fin de que nos dejen realizar la tarea. U obligarlos.  No comprenden otra cosa" 
La rebelión del Atlas, de Ayn Rand (fragmento de un diálogo).

Las consideraciones del párrafo las atribuye la autora a un personaje que se supone busca el bien común por encima de los intereses o egoísmos particulares. Y están escritas en los años cincuenta del siglo XX.  Revelan, sin duda, la lógica originaria de cualquier totalitarismo y constituyen la esencia de toda ingeniería social. Quien emite esas palabras se está justificando,  al tiempo que blanquea el engaño y la imposición como vías inevitables ante la cerrazón humana.  En esencia, viene a decir que todos, o la gran mayoría, exceptuados los propios impulsores de la opresión y sus acólitos, somos menores de edad y confirmamos un gran hormiguero que debe ser ordenado con precisión y mano firme, borrando la individualidad en beneficio del colectivo.  Lo de siempre hasta hoy.  Y siguen.

05 diciembre 2021

PATOS.

 

Cada vez más gente sostiene la idea equivocada de que sus causas morales están por encima de la racionalidad”.
Steven Pinker.

No soy muy partidario de las  sentencias lapidarias.  Pero esta, pronunciada por un ensayista de guardia, y según se transcribe en  entrevista publicada por el  diario “El Mundo”, atesora sustancia.  Ya sé que es de esas afirmaciones, genéricas y desencarnadas, que pueden servir para unos y para otros, pero contiene mucha verdad y enlaza con la marea creciente, e imparable de momento, del subjetivismo, ligado a las emociones, como sustituto de las ideologías, que devienen en pátina inicial sobre la que articular el “patos” de cada cual.  A partir de ahí, ya no parece importar referirse a la búsqueda de la Verdad porque la realidad objetiva, los datos, en definitiva, la racionalidad, no importan si entran en contradicción con los principios, o prejuicios, previamente establecidos. La mendacidad deviene, de esta manera, en praxis social y política y conviene a los “grandes hermanos” (hay más de uno) para el desarrollo de su ortograma totalitario.  Nada más ni nada menos.

28 noviembre 2021

NUEVA CLERECÍA,

 

Emerge una nueva clerecía.  La mayoría de sus miembros, como el ratón que ignoraba serlo, no parecen ser  conscientes de su pertenencia a la misma.  Pero ahí está.  En muchos casos, se asemeja bastante a la del Antiguo Régimen, pues exhibe ciertos sesgos estamentales.  Sin embargo, lo mollar en ella es la defensa del poder espiritual de nuestros días, de la moral dominante, que deviene  imposición de hábitos, costumbres y vocabulario, siempre por el bien del resto.  Ya no queda, pues, rastro de aquel orden eclesiástico anterior a las revoluciones burguesas, y ni siquiera de los curas, sobrios y severos, que conocimos, los que ya vamos avanzando en la edad, durante nuestra infancia, pero la nueva clerecía se les iguala mucho en voluntad de imposición.  Es posible que, en la de ahora, , haya también curas y seglares; se parecen, sea como sea,  en que, esta y aquella, proceden  como apéndice moral del Poder con el propósito de moldearnos cada día y de evitarnos el  Mal, que no sé si es el mismo que otrora, para conducirnos al Bien, versados ellos en lo que todos necesitamos.  ¿Quiénes son?  No hace falta elucubrar mucho: todos los que nos muestran el camino marcado e intentan que no nos salgamos de su trazado.  Están por todas partes. Y, como siempre, son bastante obedecidos.

21 noviembre 2021

ESCOHOTADO

 

Conozco, de improviso, la noticia de la muerte de Antonio Escohotado.  Me estremece de manera especial, pues creo que su óbito deja un poco más huérfanos, en estos tiempos de pensamiento único y neoescolástico, a los amantes de la libertad individual.  Antonio fue filósofo, así se le cataloga, pero sobre todo adalid del individuo frente a las fuerzas del leviatán totalitario.  Escribió, en su momento, y desde la cárcel, una historia de las drogas, con las que experimentó y cuyo uso libre defendió.  Pero, en las últimas dos décadas, se adentró por otros derroteros, desenmascarando a los “enemigos del comercio”, en una trilogía apabullante en la que se percibe su grandeza intelectual.  Fue un provocador, ese moscón o tábano, a la manera de Sócrates, que pone de relieve las contradicciones e insuficiencias del pensamiento ortodoxo.  Al igual que Gustavo Bueno, otra pérdida irreparable,  y también procedente del universo de la Izquierda, se mutó en ese elemento crítico que renueva y hace útil el pensamiento, aunque la nueva progresía, formada en gran parte por clérigos laicos, inductora de verdades reveladas o posverdades mendaces y propagandísticas,  ignorase a ambos por salirse del redil de la ortodoxia.  Descanse en paz Escohotado.

15 noviembre 2021

ISOMORFISMOS

 

Hay películas de Serie B con intríngulis.  Una de ellas es  La invasión de los ultracuerpos”, que vio la luz en 1978, basada en una novela de 1955, “The Body Snatchers” (“Los invasores de cuerpos”). Trata sobre como unos  microorganismos, originarios  de un distante planeta, han llegado a la Tierray ocupan, de manera progresiva,  las mentes de sus habitantes, que se van transmutando poco a poco.  La idea y la trama parecen una genialidad adaptable a muchas de las cosas que suceden  en nuestro orbe, y  alegoría de ciertos procesos sociales, o políticos, desarrollados en distintos momentos. La cuestión reside en identificar quienes son, en la realidad, y en cada caso,  los extraterrestres, y cuáles sus reales intenciones; en ese aspecto, película y novela recuerdan un poco a “La Guerra de las salamandras”, de Karel Kapek.  Pero, en el presente, si uno la  ve de nuevo, puede que, de pronto, empiece a identificar algunos  sentimientos, propios y aún no asumidos, y a iniciar un atisbo de identificación  con  aquellos que, en el filme aludido,  iban observando, sin entender lo que pasaba, el cambio subrepticio de sus congéneres y allegados.  Son tantas las concurrencias e isomorfirmos entre la película y lo que estamos viviendo que resulta difícil no establecer el paralelismo.

08 noviembre 2021

REBELDÍA.

 

Con la edad provecta, y, curiosamente, no antes, uno se va haciendo adepto a la rebeldía como una manera aceptable de estar en el mundo. Pero entiendo que la única rebeldía posible es la individual, que suele perseguir la libertad; hay rebeldías más colectivas, pero persiguen, en general, otras cosas, no siempre recomendables. La rebeldía, unida a la desobediencia bien encauzada, nos hace humanos, pues es, sin duda, nuestra parte individual  la que nos convierte en lo que somos, esos seres diferentes del resto de la fauna. Hay ahora quienes no creen en esa diferencia, o no la valoran; late bajo ello el viejo demonio del colectivismo, que siempre reaparece cambiando su apariencia.  En su nombre, acostumbran a desarrollarse distintos tipos de eso que podríamos denominar rebeldías colectivas, que se suelen compendiar, casi siempre, en la aspiración a iniciar un viaje cuyo punto final habrá de ser, no el sueño prometido, sino la pesadilla de la opresión.

01 noviembre 2021

DOGMAS DE HOY.

 

Pensar contra la corriente del tiempo es héroico; decirlo, una locura
EUGÈNE IONESCO.

La afirmación es inquietante, pero reveladora.  Los mitos de cada tiempo, que no el logos, imponen una gnosis dominante.  Es una marea, o tsunami, que anega y exige, incesante e inasequible al pensamiento.  Quienes quieren mirar un poco más allá, se arriesgan al salto en el vacío, y necesitan algún tipo de red, en forma de acatamiento aparente de algunos aspectos del Dogma,  que sirva de parapeto para la caída.  Es lo que hay.  Nada nuevo.  En el universo del presente, ese discurso dominante, más fácil de imponer y controlar gracias a los medios tecnológicos, asciende niveles en su índole asfixiante; sustraerse al mismo, resulta inviable.  Asistimos a una ofensiva por tierra, mar y aire de las “verdades” de hoy, y toma así forma la frase de Ionesco, pues ya pensar contra esa corriente es arduo; no digamos intentar oponerse sin caer en el limbo de lo demencial o lo ignorado.

25 octubre 2021

SUBORDINADAS Y OTRAS.

 

El subjuntivo ha muerto, el condicional agoniza y las frases subordinadas son un exotismo. Quizá el imperativo -aunque mal usado- siga teniendo futuro. Nunca faltará quien se sienta impelido a dar órdenes”.
LUIS CHACÓN.  (columna en el “Diario de Sevilla”, 18-10-2021).

El artículo aquí citado es un compendio de muchas cosas.  Sobre todo, del deterioro lingüístico, que implica siempre, y eso ya ha ocurrido, el deterioro del pensamiento.  Sucedió, como ya subrayamos aquí en otras ocasiones, con el latín clásico durante los primeros siglos medievales y parece estar ocurriendo ahora.  La riqueza en la expresión es fuente necesaria e ineludible de matices y pluralismo; sin ellos, el verbo deviene simplismo y entrañas, al tiempo que lo racional agoniza.  No hay democracia, ni nada que se le parezca, sin elucubración crítica, y esta depende de las posibilidades que la lengua, la del conjunto de signos, no la que viaja en nuestra boca, nos brinda.  La mala noticia es que, según dicta la lógica,  el lenguaje irradia del pensamiento y no al contrario.  Así pues, las condicionales y subordinadas no dependen del voluntarismo de su uso, sino más bien de la evolución social que está en la base de nuestro nivel de raciocinio. Y en eso soy pesimista.  Vienen tiempos de abuso del imperativo.

19 octubre 2021

AGITPROP.

 

El agitprop fomentado desde los gobiernos o, por ser más precisos, desde el Poder, supone una  praxis que ha marcado siempre el inicio del totalitarismo. En nuestras santas democracias liberales, basadas en el pluralismo, en la división de poderes y en el sufragio, los gobiernos gobernaban y la oposición hacía lo suyo, criticando y vigilando la  acción del ejecutivo.  Tal modo de proceder se va difuminando.  Cada vez más, son los gobiernos los que se oponen a la oposición, si es que existe la misma más allá de sectores marginales, aunque amplios en número, o de los que lanzan campañas reivindicativas en el campo de los derechos, de lo ambiental o de cualquier otro aspecto de la realidad.  El procedimiento, además,  se traslada a la escala global, rebasados los gobiernos de los Estado-Nación; los que otrora fueran denominados señores del mundo anegan la realidad con reivindicaciones proyectadas, como el género o el cambio climático.  Si desde el Poder se llama a luchar contra algo,  uno se hace interrogantes, pues resulta extraño que, quienes de verdad dominan el orbe,  contribuyan al  despliegue de ese agitprop, que deviene agente  de la ingeniería social más descarada.  Si uno hubiese estado dormido las últimas dos décadas, y se despertase ahora, la primera pregunta tal vez sería: ¿qué me he perdido?  En efecto, porque, incluso habiendo estado en vigilia, no es fácil determinar el momento en el que los dueños del sistema se hicieron antisistema, o en que los que así eran denominados invadieron la sala de máquinas del sistema mismo.  Igual no existió ese momento sino un progresivo desvelamiento de que ellos y los otros eran, en el fondo, lo mismo. Afirmó Revel aquello de que la mentira mueve al mundo y sólo ahora empiezo a comprenderlo. 

12 octubre 2021

DE PARAÍSO A CHECA.

 

Lo que venimos nombrando Occidente está, ahora sí, en decadencia. Ya Spengler  lo sugirió en su momento, pero se refería, como vaticinio, a la  pura necesidad del devenir de cualquier cultura; se trataba, entonces, más de una sospecha que de una realidad.  Pero, ahora, el augurio parece haberse tornado realidad irrefutable.  Por todas partes, el viejo paraíso, que fue modelo de vida para los bárbaros del limes, se va difuminando en sus principios que, desde dentro, parecen generar rechazo y odio.  La innovación, la libertad, el pluralismo y el bienestar, como signos característicos de ese espacio a la vez delimitado y etéreo, se van desvaneciendo en una suerte de merengue en el que, como decía el tango, “vivimos revolcaos”. Queda, tal vez,  algo de la primera y del último, pero libertad y pluralismo  fenecen, poco a poco, en el mar de lo políticamente correcto, que va más allá del lenguaje y que, en una suerte de programa, que firmaría Gobbels y que Orwell reconocería como ejemplo de su distopía, incita a la mendacidad y propaganda sin rubor ni cortapisas y nos muestra el camino desde el viejo paraíso hacia el universo de la checa.

03 octubre 2021

MATICES

 

Se van volatizando los matices en el lenguaje,  y tal vez en el pensamiento en general.  La marea de imposición terminológica que nos anega, reflejo del neototalitarismo en ciernes, se une a la pérdida de hondura reflexiva que identificaba a una élite intelectual y emisora de valores y pareceres. Ya pasó durante la denominada “antigüedad tardía”, con el retroceso del latín clásico como reflejo de un razonamiento rico y riguroso.  También es cierto que, en los períodos convulsos, se pierden las posturas intermedias, pero esto va más allá.  La irrupción de la plebe o masa a través de las redes sociales favorece ese proceso de simplificación del pensamiento, que deviene sectarismo y burricie.  En ausencia de matices, cuando todo es blanco o negro, como les gusta a todos los liberticidas, pensar o dilucidar sobre la realidad próxima o lejana se hace imposible sin el temor a ser expulsado del ágora con pena de ostracismo. Y eso en el mejor de los casos.  En ello estamos.

23 septiembre 2021

LO RACIONAL.

 

Una historia del pensamiento racional, o de la racionalidad misma como teoría y praxis, sería, tal vez, corta o, al menos, circunscrita a períodos muy concretos.  Cierto es que se presume, como constante, una cierta convivencia de lo racional y lo irracional, al menos si nos ceñimos a la racionalidad de andar por casa, u orientada a campos concretos como el avance tecnológico o la justificación del dogma religioso a través de la Teología.  Pero si la entendemos como referente transversal o como aspiración social, el contexto cronológico se reduce.  Los griegos de la Antigüedad hicieron un primer intento de convertir lo racional en  objetivo genérico; el “Logos” que opusieron al “Mito” nos aporta un primer referente, que sobrevivió como rescoldo, o tal vez ceniza, a los siglos posteriores ,marcados por la Teología o la Metafísica.  Parece claro que, en el siglo XVIII, y en nuestro entorno europeo, arrancó una nueva etapa de lo racional; nosotros, y nuestras sociedades, somos el resultado.  Pero el proceso parece apagarse de nuevo; nuevos dogmas y supersticiones, ahora laicas en general, están al acecho y van reduciendo el pensamiento racional a destreza concreta para mantener el crecimiento tecnológico, pero constreñida a ese ámbito.  Esa pérdida va a marcar, y ojalá me equivoque, las décadas futuras, al mismo tiempo que, en consonancia, se irán perdiendo los matices de los pensamientos y de las cosas.

14 septiembre 2021

CORPORATIVISMO HOY

 

El corporativismo social, como noción o como sentimiento, está más vivo de lo que se cree.  No es sólo, como lo fue en el pasado,  una alternativa de ciertos sistemas políticos frente a la “lucha de clases “ marxista.  Es algo más profundo. Niega al individuo, pues se trata de considerar la preminencia de aquellos que pertenecen a ciertos grupos que cumplan los cánones que los corporativistas consideren adecuados; se trata de formar parte del “colectivo” correcto, el que sea en cada caso, al margen de lo que cada cual pueda aportar.  Me explico con un ejemplo: una parte importante de la sociedad  considera que tienen mayor mérito, y por ende más derecho a la preponderancia social, aquellos que acumulan un cierto  nivel de estudios, o un rigor intelectual que alguien, no sabemos quién, evalúa, frente a quienes, verbigracia, se enriquecen en el campo de la empresa, del espectáculo o del deporte. Los que  defienden esto, determinan a priori qué grupos de la sociedad deben ser objeto de admiración o de  predominio social y económico, y se escandalizan ante el ascenso de otros.  Es el viejo clasismo, el que había salido por la puerta de la Historia, pero que regresa entrando por la ventana.  El corporativismo actual está en la izquierda y en la derecha.  Habita, en realidad, allí donde prevalecen  el miedo a la innovación y el rechazo de la libertad.   Basta con  observar un poco lo que nos rodea para hallar múltiples ejemplos.

05 septiembre 2021

CIENCIA MORIBUNDA?

 

En cuestiones de ciencia, la autoridad de miles no vale más que el humilde razonamiento de un único individuo. 
(Galileo)

No parece que la sentencia del italiano sea aplicable en nuestros días.  Se va imponiendo eso que se llama “consenso científico”, una suerte de conclusión a posteriori elaborada más por políticos que por científicos.  Estos últimos se van especializando más cada día, al tiempo que  pierden la noción de conjunto y aportan sus pequeñas porciones de conocimiento, que no pasan de lo imprescindible para el avance tecnológico.  Pero la Ciencia, aquel saber nunca definitivo que se oponía a la superstición, y que defendían los más progresistas del siglo XIX frente a la oscuridad metafísica, va muriendo sin que apenas nadie lo advierta.  Igual podemos seguir denominando así, Ciencia, a la continuación de la misma que hoy ocupa su lugar, pero no sé si el propio Galileo, o Einstein, tendrían cabida en esa neoescolástica cuyas conclusiones van agradando, cada vez más, a los poderosos, tal vez porque son ellos los que las extrapolan y las comunican urbi et orbe.  La Ciencia muere y va siendo sustituida por otras prácticas que sólo se le asemejan. Descanse en paz, pero la vamos a echar de menos.

27 agosto 2021

MIEDO.

 

El miedo a los otros forma parte de nuestra índole.  A pesar de la idiosincrasia de seres sociales que nos define, y tal vez por ello mismo, tememos a los prójimos que nos rodean.  Esa es la fuente de todos los rechazos (sociales, raciales, culturales, religiosos o ideológicos) que se van sucediendo a lo largo de los siglos. Protegernos del otro, o convertirlo en un peligro potencial, es muy humano.  En gran parte, el Estado nació, en la versión de Hobbes, para ampararnos de nosotros mismos en aras del bien común, que parece ser el bien no sé si de todos o de casi todos, que no me queda claro. Pulsas la tecla de ese bien común, el que sea en cada momento (la salvación del alma, el planeta, la salud, etc ), y la mayoría social se presta a aceptar lo que sea preciso. De ahí la pervivencia, aunque ya nadie así lo denomine, del  vivan las caenas”, citado aquí hace nada.   Solo hay que salir a la calle, en estos tiempos pandémicos, para comprobarlo.

17 agosto 2021

QUÍDAM

 

En el origen del vocablo, quídam designaba a un hombre sin cabeza.  A partir de ahí, en nuestro diccionario actual, se refiere a una persona indeterminada e, incluso, como segunda acepción, define a alguien despreciable a quien no vale la pena nombrar.  Prefiero el primer significado, muy útil para nombrar al ser humano abstracto, sin atributos concretos.  En realidad, cualquier ciudadano o ciudadana podría servir como arquetipo de lo humano, pero se tiende a huir del concepto abstracto en beneficio de lo concreto, añadiendo atavíos de raza o género y haciendo muy difícil el uso del quídam como superación de las circunstancias concretas de cada uno; aquello de los derechos humanos, independientes del sexo, raza, etc, se va difuminando en favor de esa nueva generación de derechos (desconozco qué ordinal se les aplicaría) que niegan la naturaleza del derecho mismo y se convierten en condición muy concreta, subdivisible hasta el infinito, tanto que parecen conducir a una creciente segregación y a la negación de la humanidad como abstracción que nos contiene y que está, o estaba, en la base de nuestras conquistas colectivas.

08 agosto 2021

CARCAS.

 

En un principio, eran considerados “carcas” los apelados “ultramontanos”, contrarios al incipiente liberalismo, y a los nuevos tiempos en general, allá por el siglo XIX.  Era la España de las guerras carlistas.  Con el tiempo, el término carca se fue haciendo sinónimo de facha, reaccionario o refractario a las novedades de la Razón, de la Ciencia y de la reforma social. Fueron carcas los de “vivan las caenas” en la época de Fernando VII y, en general,   todos los contrarios a la secularización de la sociedad. Hoy podríamos recuperar el término, pero el calificativo cambiaría de bando, aplicable, en el presente,  en los territorios de esa nueva, o no tan nueva, Izquierda, proclive a las nuevas religiones laicas y a la negación de la libertad individual.  Qué tiempos aquellos en que los pijos eran de derechas; entonces, era el mundo inteligible en base a unos cuantos conceptos del manual progre de andar por casa.  Pero, ahora, el asunto se complica: los pijos están escorados a la Izquierda y los del “o sea” (por utilizar el estereotipo) han cambiado de bando.  Cosas del Tiempo y de la Historia.

29 julio 2021

LEGISLACIÓN Y SENTIDO COMÚN (siguiendo con el P. Mariana).

 

“El tiempo y la malicia de los hombres introdujo tal cúmulo de leyes, que ya en el día padecemos tanto con la multitud de ellas cuanto con los vicios. Para expurgar los libros y mamotretos de los leguleyos, no bastan ya todas las fuerzas de Hércules"  

JUAN DE MARIANA: De rege et regis institutione (Toledo, 1599)

Más del padre Mariana, quien fue cabeza preclara de su época, no tan sombría por estos pagos como pretende la propaganda de la leyenda negra. Se refiere, en ese caso, a la prodigalidad de normas legales, que acaba siendo fuente de confusión y, a la postre,  de injusticia. En el presente, y sobre todo en nuestro ámbito heredero, jurídicamente, del Derecho Romano, se tiende a legislar casi todo, en una obsesión por que nada, ni el más mínimo detalle, se vaya al limbo de lo alegal. Lejos de considerar cada situación al amparo genérico de leyes y normas abstractas, se considera que todo debe estar enumerado en cada código, decreto o resolución de manera minuciosa y concreta. Tal vez eso que se llamaba “espíritu de la ley”, que no era otra cosa que una inoculación de sentido común al piélago de artículos que fundamentan el Derecho,  ya no existe.  Por eso profundizamos en el error que Mariana refería. Y no parece que haya intención de moverse en sentido contrario.

13 julio 2021

MÁS SOBRE JUAN DE MARIANA.

 

En su Historia de España, Juan de Mariana principia escribiendo:  “No me atreví a pasar más adelante, y relatar las cosas más modernas, por no lastimar a algunos si se decía la verdad, ni faltar al deber si la disimulaba”.  Hubo tiempos en los que la distancia cronológica a los hechos estudiados fue un elemento de disputa en la argumentación sobre la cientificidad historiográfica. Parece de sentido común que para estudiar un período con cierta objetividad debe mediar cierta distancia; por eso llegó  a hablarse de 50 o de 100 años para poder hacer Historia con visos de ciencia humana. Así pareció verlo, bastante antes de que existiera nada parecido a la ciencia historiográfica, nuestro Juan de Mariana, cuyo racionalismo henchido de sentido común rompe con los tópicos de la leyenda negra.  No parece que esa sensatez se extienda entre los historiadores de hoy, al menos en el gremio escolástico ligado las universidades, pues no hay muestra de que se hagan distingos entre los más cercano o lejano en el tiempo a la hora de emprender estudios o investigaciones. Tal vez porque lo ideológico, cuando no lo sectario, aparenta tener más peso que el esclarecimiento de los hechos. Y uno recuerda entonces, con nostalgia, los escritos de Mariana.

04 julio 2021

JUAN DE MARIANA.

 

 No hay muchos estudios, en España, sobre la Escuela de Salamanca, o sobre Juan de Mariana, paradigma, frente a la leyenda negra, de que no fue nuestro país un yermo de pensamiento allá por los inicios de la Edad Moderna, sino que hubo intelectuales que se anticiparon a corrientes posteriores. Juan de Mariana (el “padre Mariana), uno de ellos,  fue heredero de la Escuela de Salamanca; defendió  la propiedad privada y los derechos individuales, e identificó algunos de los principios fundamentales de la Economía. Nacido en Talavera de la Reina a finales del año 1535, el Padre Mariana se convertiría, con el paso de los años, en uno de los pensadores más originales y sólidos de nuestra historia. Su denuncia de la adulteración monetaria, de los monopolios, de los impuestos no consentidos y de la guerra injusta muestran como se adelantó al ideario liberal. Defendió, asimismo, el  equilibrio presupuestario ligado a una moneda sana, e incorporó la noción de aunar la eficacia económica con los principios morales.  De rebus Hispaniae, que vio la luz en 1592, es la primera obra que Mariana publicó por voluntad propia. Escribió  también la primera Historia de España.  También se planteó, en profundidad, la cuestión de la legitimidad del Poder.  En relación con esto último, en 1610, el verdugo de París cumplió la  misión de quemar públicamente en la hoguera un libro titulado Del Rey y la institución real, en el que se defendía la licitud del tiranicidio. Su autor, Juan de Mariana.  No tuvo problemas en España. Pero, en 1610, Enrique IV de Francia fue asesinado y las autoridades intentaron que el regicida, de nombre Ravaignac, confesara que había sido inducido a llevar cabo su acción por la lectura del libro de Mariana. Todo ello muestra la relevancia de nuestro Juan de Mariana.  Volveremos a él en sucesivas entradas.

28 junio 2021

SACERDOTES.

 

“En cada país y cada era, el sacerdote ha sido hostil a la libertad”.
Thomas Jefferson

¿Quiénes son hoy los sacerdotes?  No busques a Roma en Roma, se decía antiguamente. Una pista: repasemos sobre quienes, en la actualidad,  saben, o creen conocer, lo que es bueno para todos, y peroran sobre ello.  Abundan en estos tiempos.  Son los curas, o los carcas de otrora devenidos, mutatis mutandis, en ministros de las iglesias laicas que pululan, hoy, por el piélago de la ecolatría, que dijera Savater, y, en general, por las pequeñas iglesias o sectas consagradas a intervenir, y no solo a especular, para nuestra desgracia como hombres libres,  en campos como  alimentación, salud y otros..  Ahí residen los “savonarolas” del presente, amparados tal vez desde el Poder o los poderes existentes, y dispuestos a dictaminar nuestras vidas mediante anatemas y piras catárticas.  Lo dicho: no busques a Roma en Roma.

23 junio 2021

LIBERTAD VERSUS DESIGUALDAD.

 

"La sociedad que antepone la igualdad a la libertad no tendrá ninguna de las dos cosas. La sociedad que antepone la libertad a la igualdad obtendrá una gran medida de ambas"
Milton Friedman

De nuevo traigo aquí  a un autor que no es del gusto de la Izquierda ni de la progresía. Pero la frase me convence y puede servir de punto de partida para diversas reflexiones. Es difícil concebir que se pueda considerar deseable una sociedad sin libertad. Si, para ganar eso que se denomina igualdad, tenemos que reducir la libertad, es probable que también la igualdad se resienta.  La ingeniería social nunca sale rentable a medio plazo y acaba siendo la puerta de entrada hacia  algún tipo de pesadilla.  En algún lugar se construyó un muro para que los “felices” habitantes de un edén igualitario no huyeran al otro lado, al de las de las desigualdades.  Los hechos hablan por ellos mismos..  Basta con comparar cualquier experiencia comunista real con el universo del capitalismo; no hay color, por usar una sentencia generosa,  Pero seguimos platicando sobre la necesidad de domar las desigualdades a base de procedimientos de los cuales la única experiencia real que tenemos hasta ahora es la de la pobreza, el desabastecimiento y la opresión carcelaria.  Sin embargo,  la fórmula parece que sigue teniendo éxito por razones que uno no se explica.

18 junio 2021

HEGEMONÍA CULTURAL.

 

Todas las cosas están sujetas a interpretación, la interpretación que prevalezca en un momento dado es una función del poder y no de la verdad”.
Friedrich Nietzsche

Gramsci lo denominó “sentido común dominante”, en su acuñación del concepto de hegemonía cultural. Nietzsche lo comprendió muy bien. Transcurrido el tiempo desde la sentencia aquí transcrita, los estudios de psicosociología confirmaron la tendencia de los individuos a sumarse a la opinión del grupo.  Sabemos, pues, que todo es interpretación, que ésta se relaciona con la percepción que tenemos de la realidad, y que esa percepción se ve influida por las emociones, que son la llave que abre la puerta de la habitación donde se forjan nuestros pensamientos y prejuicios.  Por ello, el Poder lo ostenta quien tiene esa llave.  De eso va la historia reciente, de una masiva intervención sobre nuestras conciencias.  En relación con ello, el sintagma ingeniería social se queda corto para describir la nueva práctica de los que de verdad ordenan y mandan.

13 junio 2021

BIEN COMÚN?

 

“Es una ilusión esperar que el despotismo esté del lado de las buenas causas.”

LUDWIG HEINRICH EDLER VON MISES

No es el autor de este enunciado santo de la devoción del pensamiento único ligado a la progresía y a la nueva Izquierda más definida que indefinida.  Lo sé.  Pero contiene un pensamiento  clarificador para estos tiempos que corren. Nos sirve para no creer que las restricciones de derechos y libertades justificadas en base a un supuesto “bien común” puedan ser admisibles por estar ocasionadas por algún tipo de buena causa.  El despotismo, inherente a cualquier tipo de Poder, y que acaba aflorando siempre a poco que lo permitamos, no se mueve sacudido por benéficas miras; lo hace en función de sus  intereses, ligados al propio Poder, y con la mira de forjarnos más indefensos y dependientes, como amo que busca lacayos dóciles y sumisos.  Y, en el contexto actual, o cambiamos de credo para rebelarnos o el camino hacia la esclavitud, lo único gratuito en este orbe que nos ha tocado, está servido

08 junio 2021

MÁS SOBRE HISTORIOGRAFÍA.

 

"La vida debe ser comprendida hacia atrás. Pero debe ser vivida hacia delante”
Søren Kierkegaard.

La sentencia tiene relación con la entrada anterior, que trataba sobre la Historiografía.  Comprender la vida, y el mundo, hacia atrás, tiene relación con el estudio del pasado; un estudio encaminado a relativizar las ideas, y la existencia misma, y a vislumbrar el pasado en su contexto, y no, como parece estar ocurriendo, planteado como arma, y fuente de posverdad, para controlar el presente y el futuro.   Es el futuro lo que importa y para entenderlo, aunque parezca antinomia, se hace necesario, tal vez, el discernimiento del pretérito, la mejor regla de conducta para la humanidad, según sentencio Polibio, pero también un mecanismo para tener la certeza, en cada momento, en cada generación, de no estar inventando la pólvora, así como para huir de la tentación de sentirse mejores que los antepasados y, sobre todo, evitar cualquier tipo de ingeniería social.  Nada más y nada menos.  Estudiemos, pues, el pasado, con las armas de la Historiografía, lejos del dogmatismo de la denominada “memoria histórica”
 

02 junio 2021

HISTORIOGRAFÍA.

 Se presume que la Historiografía, tarea de historiadores y,  al margen de su función tradicional de propaganda nacional, interés de muchos,  debería ser antídoto frente al radicalismo y vacuna para el virus de lo totalitario.  Pero no.  El buceo en el pasado, la reflexión sobre el mismo, no parecen conducir siempre al relativismo, tanto moral como político.  Más bien suelen servir de impulso para el dogmatismo y de procedimiento no para recrear el pasado, sino  para inventarlo,  de cara a su uso como arma arrojadiza y fuente de tensiones, con el objetivo último de fiscalizar el futuro.  No se entrevé que importe, en realidad,  lo que aconteció, sino su lectura desde el presente en forma de “posverdad”, por usar una expresión que resulte edulcorante respecto a las intenciones de los historicidas. Estos actúan mediante el mecanismo de la simplificación y del hincapié en determinados períodos, a partir de lo cual producen conceptos como la “memoria histórica”, lo más alejado del estudio historiográfico que se pueda imaginar, pues este parte de presupuestos inductivos, mientras aquella es deductiva en el sentido de arrancar siempre de una verdad revelada; uno quiere saber y la otra se crea para imponer una verdad de laboratorio.  Una pena

28 mayo 2021

LIBERTAD VERSUS SEGURIDAD.

 “Tenemos que hacer planes para la libertad, y no solo para la seguridad, por la única razón de que solo la libertad puede hacer segura la seguridad”.

K. POPPER.


  Siempre Popper, con sus dictámenes sencillos.  Es vieja,  casi irresoluble, la contraposición entre libertad y seguridad, y la segunda acostumbra a servir como justificación para poner límites a la primera. Suele ser ello aceptado según el contexto y la naturaleza de aquello de lo que supuestamente nos protegen.  De este modo, la lucha contra el terrorismo convence más, como argumento de seguridad, en ciertos sectores ideológicos, más cercanos al centro o a eso que se denomina derecha, pero otro tipo de seguridades, como la salud o cierta dosis de colectivismo, convencen más en el universo de la izquierda.   Siempre, en uno y otro caso, es la libertad individual la que sale perjudicada, y sólo con esa libertad puede haber garantías de control sobre los que ejecutan la seguridad por nuestro bien.  Viene bien la frase de Popper como punto de partida para reflexionar sobre lo que, en este presente, está sucediendo

23 mayo 2021

 

Se me ha pedido hablar sobre cuál considero el mayor reto que tiene que afrontar la humanidad y tengo fundamentalmente una respuesta. El mayor reto que tiene que afrontar la humanidad es el reto de distinguir la realidad de la fantasía, la verdad de la propaganda.
Michael Crichton

 El autor del párrafo destacó, en vida, además de como escritor, también como activista, por su valor crítico frente a fenómenos incipientes, como la nueva religión ecológica.  El parágrafo transcrito arriba muestra, tal vez, esa otra mirada de nuestro polígrafo.  Se refiere a un reto verdadero, y patente, de estos días; desde de que su autor pergeñase esas palabras, ha ido la cosa a más; nociones como “posverdad” se han ido instalando en un escenario de confusión creciente. Distinguir la realidad se torna tarea cada vez más ardua, e incluso cabe plantearse si existe algo que  así podamos denominar.  La propaganda se ha instalado en nuestras vidas con una nueva dimensión, que trasciende su ámbito pasado para convertirse en una suerte de argamasa que forma parte de todo lo que vemos, oímos y leemos, y que nos deviene a todos en sus emisores, más bien repetidores, voluntarios o involuntarios. Casi se puede afirmar que la propaganda ha muerto. Ocupa su lugar la nueva fantasía de diseño con el simulacro suplantando a la  realidad verdadera.

18 mayo 2021

HORMIGUERO HUMANO.

 

Hormiguero humano,  el objetivo de todos los colectivismos, del signo que sean, pues los hay económicos, sociopolíticos o totales.  Es la lucha secular de los liberticidas contra el individuo y, por tanto, contra la libertad, y sus avatares son tantos como momentos históricos.  Fue la Religión, durante siglos, el aglutinante de los átomos individuales en ese todo  indiferenciado de lo colectivo.  Desde el siglo XIX, y sobre todo, en el XX, se añadieron, de manera muy efectiva, las grandes ideologías, primero, y esa suerte de movimientos en torno a un leitmotiv concreto pero omnipresente (verbigracia: la Raza, la Cultura o, últimamente, el Género).  Se trata siempre de que el ser individual,  esa gran creación humana, quede subsumido en piélago del conjunto.  En una palabra: colectivismo, que no atañe solo al comunismo, a los planes quinquenales o las fantasías del anarquismo, sino también al fascismo, al nazismo, así como a los movimientos corporativos en general (entre ellos, el nacionalismo).  En la actualidad, el colectivismo arremete a través del mensaje ecológico, en forma de conservación del Medio Ambiente, de madre Gea y demás.  No es más que un enésimo avatar, mutatis mutando,  de la opresión contra el individuo y sus libertades.

13 mayo 2021

INQUISICIÓN.

 

"Si nos quitan la libertad de expresión nos quedamos mudos y silenciosos y nos pueden guiar como ovejas al matadero.”

George Washington.

Parece evidente que la libertad de expresión es la base de cualquier otra , pues cercenada aquella, la opresión está servida.  Lo políticamente correcto fue, en un principio, y en relación con este asunto, la punta del iceberg  de un tsunami mucho más amplio, entretejido a base de posverdad, persecución de “fakes” e inicio de una involución antipluralista en el universo de las redes sociales.  La tendencia a limitar el lenguaje, mediante  victimismos varios, como el de género y otros, no es sino la manera de conculcar el derecho a la libre expresión mediante la persecución de los otros. Y esa tendencia parece estar ganando, por acción u omisión, partidarios. Es el signo de los tiempos, igual de estos y de todos, pues lo inquisitorial es idiosincrasia humana,  pero deberíamos resistirnos.

08 mayo 2021

REFRACTARIOS.

 

Siempre ha habido humanos ,y humanas, refractarios al disfrute ajeno.  Bien porque sus limitaciones, físicas o psíquicas, les impiden el suyo propio,   bien por imperativo moral o religioso o, en algunos casos, por ambas razones.  El síndrome del “ex fumador”, azote, tal vez por envidia, de quienes siguen fumando, ejemplifica esa tendencia a odiar las expansiones del prójimo porque, en el fondo, se las considera  como fuente de bienestar aunque se niegue su esencia de manera explícita.  Y seguimos en lo mismo, pues a la religión y el pavor al Infierno, o a la no salvación, le ha ido sustituyendo la “parusía” laica que se relaciona con la salud en el “más acá”, que se nos promete, sibilinamente, en los mensajes, aparentemente inocuos, de los procuradores de nuestra salud.  Mas no nos engañemos, no les importa e bienestar de nuestro cuerpo a los predicadores de la nueva pureza ( del aire, del todo, de nuestro organismos) en sus distintas versiones.  Sólo son heraldos de la opresión que viene y nos muestran el camino de la obediencia como condición sine qua non para poder esclavizarnos sin que nos duela.

03 mayo 2021

PLURALISMO.

 

El pluralismo ha venido siendo la base, y la esencia, de la democracia liberal. Supone aceptar que existen distintas concepciones acerca de lo que está bien o lo que está mal, y que todas, o casi todas, deben ser respetadas o toleradas.  Se fundamenta en un acuerdo tácito sobre dónde está el Mal,  y en soslayar la imposición de lo que cada cual considere como Bien. Nada que ver con el concepto de diversidad, pues esta no implica pluralismo sino variedad en la unidad:  diversidad cultural, diversidad de género…….que se refieren a las variantes de un mismo tronco y no suponen, en absoluto, una concepción plural del orbe.  Puede haber inquisidores de la diversidad (de hecho, proliferan en nuestros días), pero nunca del pluralismo, que, por otra parte, parece estar en peligro de extinción.  En nuestras democracias occidentales, que cada vez lo son menos, va creciendo la tendencia a imponer un camino determinado hacia el Bien, con rechazo de veredas contrarias o alternativas.  Y es así como la diversidad, antesala del totalitarismo, va matando el sano pluralismo que antes era nuestro santo y seña.

28 abril 2021

¿FASCISMO?

 

Parecía olvidado, como signo de otros tiempos, el mensaje propagandístico, con sus mantras repetitivos, de la Komintern.  Y, de pronto, desde la izquierda carpetovetónica, se revive el grito del peligro fascista, olvidándose del detalle de que el fascismo, como tal, ya no existe, ni es el principal peligro de los que nos acechan.  Es más, si tomamos los últimos cien años, y tanto se usamos la medida de los kilómetros cuadrados, como la de las personas afectadas, el comunismo ha causado más daño y opresión, también durante más tiempo, que eso que los propios comunistas denominan fascismo, cuyos límites ideológicos nunca quedan claros, pues da, a veces, la impresión, de que es fascista todo aquel no partidario del comunismo.  La realidad actual es incontrovertible: no existe, en lontananza, de momento, nada parecido al nazismo alemán y al fascismo italiano, como fenómenos que fueron del período de entreguerras.  Da miedo escuchar esa llamada de los totalitarios a unirse contra el totalitarismo.  Churchill afirmó, o eso se le atribuye, aquello de que “los fascistas del futuro se llamarán a si mismos antifascistas” y todo parece, en estos días darle la razón al británico.

23 abril 2021

HELIOTROPISMO.

 

 Los girasoles se orientan hacia la luz.  La manipulación, como método de ingeniería social,  se asemeja, en cierto modo, al heliotropismo, en este caso inoculado y previsto, con la ventana de Overton como explicación, o tal vez origen del mismo.  Rotamos, colectivamente, en el sentido que nos proponen mediante informaciones no contrastadas, medias verdades o simple alpiste emocional.  Es lo que hay.  Con muy poco estímulo, nos ubicamos, como los girasoles, en posición orante en relación con la luz que el Poder exhala.    No es solo asunto de ideas, sino una suerte de propensión ocasionada por el miedo, o la conveniencia  que, conscientes o no de ello, nos sacude, a veces mediante  pequeñas dosis, a la manera de vacunas gramscianas, que ni percibimos.  .  Desde siempre.  Pero, ahora, más sutil que nunca, casi inadvertido, ese pavor no asumido condiciona lo que creemos pensar y está en  el origen de  decisiones que pensamos son fruto del libre albedrío.  Pero no. Sólo son la expresión de un sentido común dominante que, en cada momento, sirve de amalgama para que todo esté bajo control.

18 abril 2021

DEMOCRACIA Y TRANSVERSALIDAD.

 

“Mientras se me permita elegir, sólo viviré en un país en el que haya libertades políticas, tolerancia e igualdad de todos los ciudadanos ante la ley. La libertad política implica la libertad de expresar las propias opiniones políticas verbalmente y por escrito; la tolerancia implica el respeto por todas y cada una de las creencias individuales”.

Albert Einstein.

Se escribió, este pensamiento, en 1933.  Se refería, en principio, a la Alemania de entonces, recién llegado el nazismo al gobierno, pero podría reseñar cualquier otro tiempo y lugar. Hasta no hace mucho podría servir, el parágrafo, como texto aceptado por cualquier demócrata, entendido el adjetivo en sentido amplio y transversal.  No sé si hoy eso estaría tan claro. El respeto por todas y cada una de la creencias individuales no se practica: demonización de ciertas ideas, censura en las redes, polarización a través de lo políticamente correcto… Y es que Einstein, antes de que el concepto se acuñase,  hablaba en términos de “libertad negativa”, en el sentido que le dio, en una distinción ya glosada aquí,  Isaiah Berlin. Sin embargo,  parece tenderse, en estos días, a la “libertad positiva”. Está última no va de eso que el gran físico entendía como libertad, sino de otras cosas que no siempre coinciden con el libre albedrío individual e incluso, muchas veces, lo obstaculizan.  Por eso el párrafo transcrito arriba no es ya tan transversal como podría parecer a simple vista, tal vez porque la transversalidad fenece, poco a poco, en estos tiempos.

13 abril 2021

TEMPUS FUGIT

 

Tempus fugit”, latinajo manido, pero incuestionable.  Nuestra vida es breve, e insignificante en el contexto del carillón cósmico.  Siempre codiciaron  los poderosos que, por el contrario, la percibiéramos larga, para así inocular el miedo a perderla como inicio para el resto de miedos que la opresión conlleva.  Durante largos siglos, se utilizó la otra vida, la eterna, como fuente de pavor ante la condenación infinita en días y horas.  Más tarde, en el presente, verbigracia, nos prometen una existencia larga si nos portamos bien: la alimentación,  y otras  revelaciones laicas, son el paradigma.  Pero no es verdad; nuestro vivir  es transitorio y fugaz.  Detrás de todo, está siempre el miedo, sin el cual la imposición y la eliminación de la libertad resultan imposibles.  Y el miedo vuelve siempre, con un ropaje o con otro, con apariencia incluso de opción razonada y razonable.  Por acabar con otro latinajo, mutatis mutando.

08 abril 2021

DISONANCIA COGNITIVA.

 

La noción de  disonancia cognitiva se debe a León Festinger, psicosociólogo que la acuño allá por los años cincuenta. Viene a instituir, en esencia, que el individuo desea lograr siempre la consistencia o coherencia  entre las opiniones, conocimientos y creencias que le son propios  y sus actos o conducta. Según Festinger, cuando existe una inconsistencia,  el resultado es el malestar psicológico y, como consecuencia, un intento de reducir la disonancia, eliminándola y evitando las informaciones y contextos que puedan aumentarla. En los últimos tiempos, la teoría de la disonancia cognitiva parece explicar muchas de las cosas que pasan, sobre todo las relacionadas con la obediencia y la sumisión frente a los liberticidas.  Si combinamos esto con la denominada “ventana de Overton”,  se explica una parte del galimatías que nos asola y, así, lo que parece absurdo e impenetrable se va tornando proceso inteligible.  Todo se reduce a no querer ver o mirar lo que está más allá de nuestras narices, a ponerse las orejeras ideológicas de  la marca sentido común dominante ( ¡ay, Gramsci!) y a ir aceptando ruedas de molino de radio y grosor creciente.  Disonancia cognitiva y ventana de Overton, pues.

03 abril 2021

COLECTIVISMOS.

 

Si aspiramos a indagar las raíces del colectivismo, debemos acudir a la Religión. Quizá la primera secta con manifestaciones colectivistas, al comienzo de la era cristiana, como muy bien explica Escohotado en “Los enemigos del comercio”, fue la los ebionitas, quienes amparaban doctrinas  como la transmigración de las almas amén de practicar la comunidad de bienes. También se puede citar al milenarismo, que agrupaba, ya entre los primeros cristianos, a los convencidos del  retorno inminente del Mesías, o Parusía.  No les  ocupaban, por ello, en demasía,  los bienes terrenales, por lo que, en muchas ocasiones, los  ponían en común. Estaban, asimismo, los gnósticos; entre algunos de ellos, se postulaba un  igualitarismo absoluto. Podríamos seguir con la enumeración, pero la dejamos aquí. Parece, por todo ello,  que esa pulsión colectivista, con rechazo del dinero y las transacciones (recomiendo la lectura de la trilogía de Escohotado),  está presente entre nosotros desde tiempos lejanos y  forma parte ya, tal vez, de esa porción del cerebro humano denominada reptiloide.  Se explican, así, muchas cosas de las que hoy suceden. Y no digo más.