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20 octubre 2018

MÁS SOBRE EL FANATISMO.


Más sobre el fanatismo. No es, tal vez, una anomalía puntual de un período concreto e identificado de nuestra Historia.  Más bien se trata de un componente inherente a nuestra idiosincrasia.  Su relación con las sectas y con la religión se conoce desde antiguo.  Y nunca se va.  Puede emerger con más o menos intensidad en cada momento, o tornarse más o menos visible, pero siempre está ahí, en lo religioso, en lo filosófico y en lo político.  Como bien modeló Cipolla, los malos, aliados con los estúpidos, hacen estragos.   No sé si el común de los humanos lo vemos venir; sabemos lo que pasó en el pretérito y denostamos, como ciudadanos mansos, el delirio de ese lapso temporal, rumiando que así estamos a salvo del Mal. Pero no.  El Mal, como ya hemos repetido aquí en otras ocasiones, muda su piel y apariencia; igual, en nuestro presente, está donde menos imaginamos.  Un buen detector es el fanatismo denotado.  Busquemos al liberticida, al amigo de la censura porque conoce nuestro Bien (y está dispuesto a imponérnoslo) y habremos levantado un primer velo.  No será definitivo y quedarán otros.  Pero, al menos, sabremos dónde ahondar.  No busques  a Roma en Roma, rezaba un viejo adagio.

12 octubre 2018

A VUELTAS CON EL FANATISMO.


Retomo lo que borroneé, aquí mismo, bajo el título de "Fanatismo sin fronteras", ya hace unos años.  Opino que la cosa ha venido a más.

"Falta una ONG con ese nombre: “Fanatismo sin fronteras”.  Para ayudar, ya sin tapujos, como otras,  a toda la pléyade de totalitarismos que se esconden bajo las faldas de la lucha contra la injusticia, o contra la pobreza, que no es oro todo lo que reluce.   Ironías aparte,  el fanatismo está en muchos sitios y en muchas conciencias.  No busquéis al fanático entre los que tienen aspecto de ello.  No.  Entre los de verbo amable, aspecto convencional y mirada afable, también hay muchos.  Por acción o por omisión.  Gentes que salen a cenar, y que se preocupan por sus amigos y que sonríen.  Pero, en el fondo, tras una aparente permisividad, atesoran el odio o la rigidez que lleva desde vagos sentimientos, o desde lugares comunes en lo ideológico, al fanatismo.  Por decirlo de otra manera: no confundamos a los fanáticos con los locos.  El aparente, el que vemos venir, ese podrá serlo (fanático) pero es más que nada un cretino o un orate.  Sin embargo, los otros, los que no lo son tan claramente, los que administran su manifestarse ante los demás, los que van creciendo cada día más en número, esos son el verdadero peligro.   Entre ellos, me inquietan los que tienen su origen en una creencia dogmática e irracional pero tienen poder económico para comprar opiniones y conciencias, o al menos para adquirir el silencio y pasar por ciudadanos moderados. Nada más.  Quien quiera entender que entienda."

Por desgracia, no me equivocaba.  Observen, si tienen alguna duda, el panorama mediático, político y social.

06 octubre 2018

NATURALEZA.


A vueltas con el concepto de Naturaleza.  Gustavo Bueno desgranó el "Mito de la Cultura" como sucesión del Reino de la Gracia.  Alguien debería esclarecer los entresijos de este otro mito, el de la Naturaleza, así con mayúscula,  resultado de la sustantivación de esta noción convertida en entidad metafísica.  La ecolatría imperante se asienta en ello y muda el mito en guía de conducta, como referente ético y moral,  y en explicación del cosmos.  Hemos pasado de la religión stricto sensu a la religión laica, que atesora todos los males de lo religioso, como la superstición o la propensión al integrismo, pero sin ninguno de sus bienes; sólo queda esa vaga noción del panteísmo, unida a delirios como lo  de "Madre Tierra".  Ya no es la apelación a Dios lo que todo lo justifica, sino la referencia a un Medio Ambiente impreciso, como todos los mitos que han sido.  No es eso lo peor, sino que, por el camino, como siempre, van pereciendo la libertad y la inteligencia.

28 septiembre 2018

NOCIONES DEL TIEMPO.


Regresa el otoño, en ese eterno retorno de los hechos y los días, muestra del tiempo cíclico abandonado por nuestra civilización occidental, cuyo devenir lineal, desde antes de Joaquín de Fiore,  es la base de todos los milenarismos pasados y presentes.  Pienso, en este tenor entre reflexivo y melancólico, que el concepto cíclico del Tiempo se aviene más con la tolerancia que el otro; al menos, destierra en gran parte el universo de las utopías, esos sueños que, de cumplirse, se tornan pesadilla.  Y es que esa concepción cíclica se me antoja más escéptica y sirve de traba para esa obsesión, henchida en el presente,  por la nueva sociedad o el hombre nuevo, tan cara a nuestro orbe occidental en términos de opresión y barbarie.  Pero tal vez los neoinquisidores, y los liberticidas en general, no piensen en estas cosas.  Les basta acaso su ansia impertérrita por subyugar a sus congéneres y por cerrar todo espacio abierto para que quede bajo el control de sus delirios de ingeniería social.

22 septiembre 2018

CONFUSIÓN.


En estos tiempos de mudanza, y también de tribulación (a pesar del viejo adagio), nada es lo que parece.  Indagar bajo la opacidad de las apariencias, que fue siempre tarea de filósofos, se ha vuelto arduo.  Las "fake news" y  la posverdad unida a la polìticamente correcto, devenido  ya a un nuevo nivel de opresión ideológica, ejercida a través del lenguaje, brindan un horizonte confuso ante el cual tendemos a buscar el calor del grupo más que la reflexión solitaria e individual, que requiere muchas veces  un hilo de Ariadna del que no disponemos.  Así, todo grupo se vuelve secta y se facilitan los designios de los opresores, de los liberticidas que, siempre al acecho, trabajan en menoscabo de nuestra dignidad y de nuestra autonomía.

15 septiembre 2018

LIBERTAD MENGUANTE.

Alguien muy joven, y próximo, me suelta de repente que, en su futuro, casi todo estará prohibido y que, por ello, se apresura a ir haciendo y diciendo las cosas que todavía hoy son consentidas.   Esa sensación de libertad menguante no era, por tanto, una impresión de la edad de quien suscribe, casi ya provecta,  sino que parece estar presente en todo ciudadano, o ciudadana, con cierta lucidez unida a una pizca de honradez intelectual.  La libertad, en efecto, se va haciendo más pequeña y llena menos las bocas que antes.  Ya sé que no está claro lo que sea esa libertad, pues ni siquiera es unánime el considerarla como un fin deseable; la "libertad para qué" de Vladimir Ilich y de esos epígonos suyos que ahora nos inquietan, apunta una porción de lo que está pasando.  En realidad, nunca se sabe qué es la libertad hasta que no se pierde.  Y, entonces,  suele ser tarde

07 septiembre 2018

HISTORIOGRAFÍAS.


Visito, en los días finales de agosto, algunos enclaves de la vieja Castilla, como Madrigal de las Altas Torres, Tordesillas o los Toros de Guisando; evoco, entonces, los tiempos de mis primeras letras (todavía de enciclopedia escolar), que incluían visiones de nuestra Historia en la línea del nacionalcatolicismo.  Ahora, por la ley del péndulo, esa etapa de de la Historia de España queda en segundo plano, arrinconada por otros períodos más recientes y considerados de mayor interés; los nacionalistas periféricos,  cuyo poder de facto data de Fernando VII, se han hecho más fuertes en las últimas décadas y vetan ciertas versiones sobre nuestro pasado.  Son ideológicas sus razones, partiendo, en cada caso, de la tesis que conviene a quien la sostiene, como punto de inicio para las reconstrucciones de la Historiografía; ésta, desde los primeros cronistas, ha sido siempre actividad interesada y ad hoc.   La Ciencia reside en otros quehaceres.

31 agosto 2018

TERRITORIO


Merodeando por el meollo de la vieja Castilla, entre Tordesillas y Madrigal de las altas Torres, que fueron lugares prístinos en la conformación de  España,  me da por pensar en la cuestión del territorio y el ser humano, pues somos, a la postre, animales territoriales. El espacio físico, el terreno concreto, es  nuestro habitat y alberga aspectos benéficos como algunas raíces y sentimientos, pero supone asimismo ese vasto mundo hostil del que llevamos huyendo, o aislándonos, desde que abandonamos los árboles para sumirnos en los peligros de la sabana. Tal vez porque supone peligros, depredadores, frío, calor e intemperie.  De ahí que hayamos ideado casas, pueblos y ciudades como manera de soslayar ese espacio físico amenazante y terrible.  Baltasar Gracián sentenció que "donde no hay artificio, todo lo pervierte Naturaleza".  Y por eso construimos paraísos artificiales, sean materiales, sean psíquicos o sean, ya en nuestros días, virtuales.  Y, con todo ello, parece, en la actualidad, que obviamos el territorio; entre paraíso y paraíso, poblamos autopistas o terminales de aeropuerto, al tiempo que vamos olvidando el palmo a palmo que tal vez hizo sabios, al menos en estos menesteres, a nuestros antepasados.  

24 agosto 2018

EXHUMACIONES.


El Gobierno parece asumir como gran objetivo la exhumación de los restos de Franco, que sabemos donde moran, lo que evita fantasías y teorías de la conspiración como las que afectan a la figura de Hitler.  Ello se debe a que nuestro dictador murió en la cama y está enterrado donde está.  A los dos meses de su muerte, lo recuerdo porque ya tengo una edad, ya no había casi franquistas y el país estaba invadido por los autodenominados "demócratas de toda la vida", como se decía entonces.  Pero el caso es que el General ejerció el mando durante 36 años, 7 meses y 14 días (si tomamos como inicio de su poder el final de la guerra) o durante39 años, un mes y 20 días ( si partimos del famoso 1 de octubre, en que fue elevado a la categoría de líder de los sublevados).  Esa fue la realidad.  Durante todo ese tiempo, la oposición en el interior fue minoritaria, pues sólo el PCE se organizó dentro durante gran parte del período,  aunque al margen de la llamada mayoría silenciosa, que no se pronunciaba, pero que apuntalaba al Régimen con su omertá.  O sea, que gran parte de la épica antifranquista, y del antifranquismo en general, es una reconstrucción posterior ad hoc o lo que llamaríamos hoy posverdad.  Por eso me parece sospechoso tanto énfasis en desenterrar al dictador.  Recordemos aquello de los conversos y la Inquisición.  Freud dixit.

17 agosto 2018

SIMPLIFICACIÓN SOCIAL.


Nuestras sociedades tienden a equipararse por la base,  mientras la socialdemocracia imperante (en sus diversos avatares, desde la derecha más extrema a la izquierda) ofrece la igualdad como conquista de nuestros tiempos y luz del progresismo.  Sin embargo, se trata de una simplificación de la sociedad más que de una verdadera igualación;  dicha simplificación se basa en la creación de una masa informe e indiferenciada, eliminando los grumos de grupos intermedios que dificultan la dominación.  Esta última es el gran objetivo, en el que coinciden los colectivistas y la élite mundial, que tal vez no sean entidades tan distintas.  La gran masa sumisa fue la fantasía de comunistas, integristas religiosos y capitalistas que trascienden el mercado.  Ya no es un fantasía, sino una probabilidad a tener en cuenta.  A los hechos me remito.

10 agosto 2018

MAR.


El mar (o la mar, en femenino, como señalan los marineros) goza de propiedades etéreas. Dormir junto al piélago, comer frente a las olas, cualquier cosa en su presencia, resulta relajante para cualquiera, sobre todo si es de tierra adentro.  En verano, si uno está ocioso, la observación del océano deviene en fuente de elucubraciones.  Pero no conviene adormecerse; los enemigos de la libertad, del pluralismo y del sentido común (no olvidemos que los malos, aunque lúcidos, mantienen una vieja alianza con los tontos) no reposan, ni miran las olas olvidando el reloj, ni canturrean frente a la costa, sino que continúan su trabajo de zapa.  Si quieren dormir, tienen siempre a los idiotas, que no descansan nunca y trabajan a tres turnos.

03 agosto 2018

ESTÍO.


Después de un refrigerio frente al Atlántico en la hora del ocaso, escribo en el hotel con una extraña impresión de irrealidad, atiborrado de noticias sobre avispas asiáticas, sobre catamaranes que arden, sobre incendios en Grecia,  y sobre nuevos gobernantes que tienen unos principios, y también, siguiendo a Groucho, otros distintos, por si no sirvieran los primeros. Todo ello en un piélago digital poblado de buenas nuevas, pero también de fake news y posverdades varias. Por estos pagos, los urbanitas retratan la puesta de sol como si no hubiera una cada día.  Así es la canícula, como tal vez lo fue siempre mutatis mutandis. No son las fake news un invento reciente, sólo el anglicismo que las denomina supone cierta novedad; también la insolencia de sus promotores, más transparentes y crecidos, creo yo, que en el pasado.   Por lo demás, las gentes pueblan los arenales playeros y, mientras tanto, los malos están al acecho desde oscuros despachos a los que la luz soslaya.  Nihil novum sub sol.

21 julio 2018

DE LOTERÍAS Y COLECTIVISMO.


Observo, con asiduidad, colas de personas brotando de algún local que hospeda una oficina de apuestas y loterías; en esas colas, es nutrida la representación de la edad provecta, de las cohortes demográficas que sobrepasan los sesenta.  Tal vez la explicación sea el providencialismo propio del mundo católico, que es el nuestro, aunque ignoro cuánto se juega en los países luteranos o calvinistas, por  limitar el asunto al mundo cristiano.  Pero esa fe en el azar de la providencia como fuente de venturas y desventuras, de pobreza o riqueza, como motor de caridad y limosna, coincidiendo con una cierta desconfianza en el esfuerzo y la iniciativa como mecanismos de promoción social, son intrínsecos al ámbito cultural católico.  No pretendo simplificar con una recuperación burda de Max Weber, pero es en estos mundos del ecumenismo donde más influencia tuvo, y tal vez tiene, la doctrina comunista, o colectivista en sentido más amplio,  en sus distintas versiones.  Hemos llegado de los juegos de lotería al marxismo: un interesante punto de partida para algunas reflexiones esclarecedoras.

14 julio 2018

PRINCIPIO DE ESCASEZ.


Ya en pleno estío,  la zambullida en el Cantábrico supone, al menos para mí, una experiencia distinta.  En esta ocasión, además, el estreno del chapuzón estival armoniza con temperaturas desacostumbradas en estos pagos, por elevadas, tanto en el agua como en el ambiente. En esas condiciones, y partir del mediodía, la playa se ve anegada de gentes llegadas desde el interior escudriñando un sitio en la arena, tras haber batallado por un lugar en el aparcamiento, lo que sólo consiguieron unos pocos, a la vez que el resto lo intentaba sin descanso como omitiendo que no hay sitio para todos.  Ese es el principio de escasez de la Economía: si todos no podemos acceder al mismo tiempo a un determinado bien, ese bien es escaso, como ocurre hoy con el aparcamiento y la arena.  Alguien prometerá buenas porciones de ambos para todos sin explicar cómo habrá de conseguir ese milagro.

06 julio 2018

JUSTICIA.


Parece brotar, en los últimos tiempos, una propensión a la justicia popular; la adjetivación, como siempre, pone los pelos de punta, sea cual sea el sustantivo afectado (democracia popular, democracia orgánica, democracia verdadera, precio justo....y otros epítetos añadidos a un nombre o concepto). Se trata, siempre, de poner por delante la subjetividad y las emociones; o sea, la posverdad, que es como se denomina ahora a la mentira transmitida como propaganda masiva.  Se espera, en relación con ello, que los jueces decidan en el sentido considerado como correcto en el ámbito de la ideología;  pero la justicia, en un régimen de separación de poderes, está precisamente para evitar la contaminación política o ideológica del perímetro de la seguridad jurídica.  Ya sé que esa separación de poderes no es perfecta, ni tiene nada de idílica, pero es preferible a la irrupción del vecino, de la horda o de la red social como elementos de decisión en los veredictos.  Pero esa parece la tendencia.  Otra muestra de los tiempos oscuros que parecen avecinarse.

28 junio 2018

HEMIPLEJÍAS.


Existimos como si nuestro orbe fuera inmutable y nosotros, perpetuos.  No queremos, además, ser conscientes de  que habitamos un ínfimo recoveco del tiempo, preocupados por asuntos que serán, en nada, pavesas de un devenir cambiante cual río de Heráclito.  Y, así, en esa actitud, somos presa fácil para los embaucadores de siempre (que esos sí permanecen, con ropajes cambiantes) y para las falsedades de cada instante, aderezadas según gustos momentáneos, pero sin alejarse de su objetivo de control; ya sean el pecado, la ortodoxia, la raza o cualesquiera otros conceptos o categorías (género, ecosistema, solidaridad, clase) que, salpimentados de la manera pertinente e impelidos a través de los medios que correspondan, sirvan de excusa para que la minoría organice nuestras vidas y nos imponga la hemiplejía moral de cada sucesivo presente.

21 junio 2018

CONOCIMIENTO.


¿Existe el conocimiento en si mismo, más allá de los puros datos y de la Tecnología? Constan, claro, las sapiencias propias de cada una de las ciencias, que van conformando el estado de la cuestión en cada momento y está, sobre todo, la capacidad tecnológica, fruto de algún tipo de saber parcial y aplicado.  Pero, ¿ hay algo a lo que podríamos denominar conocimiento verdadero? La respuesta es clara: sólo hay ese algo si aceptamos la Metafísica como forma del Saber.  Pero no.  De ahí el fracaso, nunca aceptado de puertas afuera, de las Ciencias Sociales, circunscritas, en gran parte, a la ideología y basadas en la jerigonza a la que se refirió Stanislav Andreski[1] ya en los años setenta.  Dentro de ellas, la Historia (o Historiografía) se lleva la palma.  Conste que quien esto escribe es profesor de Historia, pero hay que reconocer que el vocabulario histórico, la reconstrucción del pasado...se nutren, en gran medida, de ideología.  No son muchos los historiadores que ven su disciplina como una fuente de escepticismo o vacuna contra la amenaza del totalitarismo concreto de su tiempo presente; la mayoría construyen ideología y entienden la reconstrucción histórica como arma política o metapolítica, como demostración de tesis previaso como pura propaganda....¡ Qué pena!  Menos mal que el conocimiento universal, más allá de los científico o tecnológico, no existe.


[1] Las formas sociales como forma de brujería.  1972

15 junio 2018

PRINCIPIOS.

El pensamiento marxista ( el de Groucho) se puede compendiar en aquella máxima de "tengo unos principios, pero si no le gustan tengo otros".  Al igual que "la libertad para qué" ha devenido en epítome del leninismo, lo de los principios nos remite siempre al universo de lo marxiano en clave de Groucho.  Se manifiesta cada día, y se ejemplifica.  No sólo en lo político (los últimos acaecimientos, en España,  son su certificación de facto), sino en la propia sociedad civil, no tan casta y prístina como a veces se pretende.  Pero, sin duda, en el universo del Poder, en sentido amplio, la flexibilidad en los principios se revela como mecanismo constitutivo y primordial de todas las estructuras, tanto las establecidas como las que se intuyen a modo de alternativa.

06 junio 2018

IBEROS


Visito el Museo Arqueológico Nacional;  han pasado muchos años desde mi última visita.  Como es lógico,  advierto los cambios, tanto en el continente como en la distribución  y esbozo del contenido.  Me demoro, sobre todo, en las salas concernidas por lo ibero; en otro tiempo, este conjunto de restos materiales eran la expresión, y la muestra, de la España eterna y de la raza, de esa España inmutable desde los albores prerromanos.  Hoy, esos residuos se resaltan menos; no es que queden en segundo plano, pero se acopian como otros despojos de nuestra Historia, en esa suerte de oscilación cíclica que marca nuestro devenir.  Sospecho que, en otros países (nuestros vecinos del norte, verbigracia), la existencia de esa cultura y de ese conjunto de testimonios materiales sería un orgullo nacional.  Aquí, por el contrario, ese orgullo es una emoción casi prohibida por la inercia centrífuga de nuestra índole actual.  No obstante, recorrer esas salas, en el edificio solemne que las hospeda, me conduce a variadas reflexiones.  Una de ellas, entre muchas, se relaciona con la estupidez humana (Cipolla dixit)

02 junio 2018

VIAJES


Nos trasladamos, en estos tiempos, a través del espacio,  con celeridad y precisión antes desconocidas. No utilizo, y lo hago deliberadamente,  el verbo viajar, porque ya no sé si se viaja.  Pero nos movemos. Dejando aparte los largos trayectos transoceánicos o intercontinentales, lo de andar por casa también se ha transformado.  Transito, con cierta frecuencia, el trayecto entre Asturias y Madrid en automóvil; escribo estas líneas apenas apeado de unos de esos periplos.  Pues bien.  Lo que, por edad, conocí, y no hace tanto, distaba mucho, por lo penoso, de lo que es hoy un desplazamiento simple y rápido, gracias a las autovías y a los coches actuales.  En síntesis, que podemos movernos más, y mejor, que nunca.  Por otro lado, cualquiera se va unos días a enclaves distantes, en un turismo otrora patrimonio de una minoría.  Pero, ¿viajamos?  ¿Podemos mantener el viejo mantra de que viajar culturiza?  No basta con desplazarse por el espacio; no es el viaje cuestión de distancia, física o cultural, sino de talante del que va y viene.  Y ese elemento, la actitud o talante, parece fallar asaz en los últimos tiempos.

21 mayo 2018

DEJÀ VU.


Con el aumento de la edad, asume uno la impresión de que las cosas del mundo no van por buen camino.  Se trata de un vago "dejà vu",  cada vez más persistente a pesar de su carácter impreciso.  Repaso a Hanna Arendt (ya saben: la banalidad del Mal) y la duda permanece.  Los viejos fantasmas del pasado siglo, que parecían relegados, renacen con ropajes diferentes.  Está, por un lado, lo que podríamos denominar encasillamiento  del individuo, del ser individual subsumido de nuevo en categorías colectivas, como cultura o género, una vez desacreditado el universal de la raza.  Otra vez realismo versus nominalismo.  Por otro lado, se va imponiendo la sensación de que nadie puede salirse de los límites de la moral dominante, aplicados a través de lo políticamente correcto.  Y, al fondo de todo ello, minorías que creen conocer donde reside el Bien e intentan inocularlo al resto, de manera obligatoria y sin pararse en barras.  Sí.  Dejà vu. Eso es lo que uno siente.

18 mayo 2018

DISCUSIONES.


La argumentación no es arte para estos días.  Claro que hay debates, y disputas más o menos pautadas,  pero siempre sumidos en la neblina de lo emocional y de lo subjetivo. Para debatir, para argumentar en favor de algo, es forzoso, antes, ponerse de acuerdo sobre cada concepto, sobre cada término a utilizar en la pugna. No es plausible que un mismo concepto sea usado con acepciones encontradas, a veces, incluso, por parte del mismo sujeto en momentos distintos de su argumentación; ello supone cambiar las reglas del juego sobre la marcha o aplicar unas diferentes según la conveniencia de los jugadores.  ¿ Sería aceptable en un juego de mesa o de naipes?  Pues parece serlo en las querellas de hoy, marcadas por la confusión y el anacoluto.

08 mayo 2018

MEMORIA.


Somos lo que recordamos y también, asimismo, lo que otros observan en nosotros subsistiendo en su memoria.  Nuestros recuerdos mueren con nosotros,  como muere un trocito, mayor o menor, de aquellos que pasaron, en algún momento, por nuestras vidas.  Y fenece una parte de nosotros cuando abandona este mundo alguien que nos conoció en algún momento.  Eso es la memoria: un banco de datos individual, e intransferible, pasado por el tamiz de las emociones y los prejuicios.  No existe, creo yo, la memoria colectiva ni nada que se le asemeje; no confundamos la memoria con los anales o con la labor de los historiadores.  Tampoco existe, por tanto, la memoria histórica.  Está, por un lado, la Historiografía, como reconstrucción y análisis más o menos parcial, y, por otro, las series de datos.  Pero memoria, no; la misma es personal e indivisa, como fruto de sinapsis, procesos cerebrales y descargas emocionales en el interior de cada sujeto.  No pretendamos mezclar el recuerdo de lo vivido que, aunque respetable, es siempre incompleto y subjetivo, con ninguna suerte de categorización a la que se añada el adjetivo "histórico".

04 mayo 2018

NATURALEZA


Cuando regresa de un día de ruta por espacios naturales, bosques o caminos forestales, siente el homo urbano el relax que le genera el extrañamiento de su orbe artificial y humanizado.  Somos seres de lejanías (creo que ya lo afirmó Heidegger) y nos placen los universos distintos y distantes.  Tal vez por ello elaboramos un concepto de Naturaleza, con mayúscula, como entidad sustantiva y metafísica.  De ahí al conservacionismo extremo de todo lo "natural", hay un paso; se trata, en el fondo, de conservar la obra de Dios, pues tal vez ello derive del panteísmo bajo-medieval y tomista, un nutriente esencial, y originario, del ecologismo, entendido como religión de nuestros días.  En ese panteísmo, el ser humano parece no ser nada, una simple anécdota contingente en el devenir de los eones.  Y, claro, ¿quién es ese ser humano para influir en la Naturaleza  y decidir sobre ella?  Salvo que ese humano sea ecologista y partidario del conservacionismo, en cuyo caso sí puede erigirse en salvador del ecosistema.  De este modo, entramos en un fenómeno ya viejo: la división entre los poseedores de la verdad y el resto, o sea, el supremacismo en su vertiente ideológica.

27 abril 2018

ELLOS


Los adalides del desafuero no reposan. No se les ve, pero se percibe su presencia a través de los más disparatados, aunque socialmente aceptados, argumentarios.  En sociedades menos refinadas, saldrían a la luz tan panchos, como si nada.  Tal vez sea esta la única ventaja de la corrección política que nos anega,  librarnos, por pura hipocresía, de  la contemplación de sus rostros, de la  exhibición pública y rotunda de su idiosincrasia carente de límites.  No sé cuántos, o cuántas, son, ni que aspecto muestran.  Son, en todo caso, la otra cara de la moneda, de esta moneda que nos circunda y nos cobija, hecha de cartón piedra, de escenografías, de posverdades  y postureos.  Es posible que constituyan la verdad; al menos, esa verdad  arcana que algunos indagan tras la apariencia de los hechos.  No sé.  Parece que son bastantes en número como para hacernos dudar.  Pero escribo al final del día, con el cansancio acumulado  y la sintaxis difusa.  Puede ser que mañana, tras el alivio, estas cavilaciones se me antojen puro desatino.

21 abril 2018

A PROPÓSITO DEL LARGO INVIERNO.


Hasta hace pocos días, parecía que el invierno no se marcharía nunca este año; colmaba sus límites cronológicos, como si pretendiera permanecer para siempre,  y la primavera no se atisbaba ni aquí, en el norte, donde es acaecer  más acostumbrado, ni en el sur.  "Año de nieves, año de bienes",  reza la clásica conseja.  Pero, claro, el dicho procede de períodos de sociedad agraria dependiente de las cosechas y del cielo.  ¿ Y ahora?  Se llenan los embalses y habrá efectos positivos pero nuestro orbe es más complejo; no todo pende de la meteorología, sino que hay más vicisitudes, más niveles, más recovecos.  Ocurre, sobre todo, que, en este presente, cuenta más el relato que los hechos mismos.  O tal vez fue así siempre y lo que denominamos, hogaño, fake news, posverdad y similares, hayan formado también parte, antaño, de los discursos ad hoc.  Cada día es más espinoso perfilar los contornos de eso que nombramos realidad.

14 abril 2018

MAGMA INQUIETANTE.


"Cree a aquellos que buscan la verdad; duda de los que la han encontrado".    André Gide.


Nadie busca lo que ya posee; sería insania.  Tal vez por esa razón,  son pocos los que indagan la verdad en nuestros tiempos; sí hay muchos que, por el contrario, están convencidos de conocerla.  Ello supone un problema:  saber dónde está el Bien nos hace propensos a eso que se denomina totalitarismo.    A causa de ello, en nuestras sociedades democráticas, y por debajo de las apariencias,  dibujadas con los trazos de la hipocresía y de lo políticamente correcto, emerge un magma de imposición y de barbarie; ese magma acabará por fundir la corteza de nuestros principios aparentes si no lo remediamos a través de un pensamiento sensato que soslaye la bazofia ideológica,  que es la punta del iceberg del aludido magma.

12 abril 2018

ARTIFICIO.


Transitando un Centro Comercial, ubicado en el  área metropolitana de Madrid, cavilé acerca de cómo estos templos de nuestra época, Saramago dixit, nos atraen en nuestro gregarismo de hombres masa dentro de la ciudad difusa.  Hoy, más que nunca, lo urbano parece ser una mentalidad más que un tipo de poblamiento humano; se difunde por el espacio impreciso a través de urbanizaciones, ciudades dormitorio, polígonos industriales y centros comerciales.  Se trata de un territorio inconexo e impreciso, que sustituye a la antigua centralidad, circunscrita a un distrito, por otra distinta, polinuclear y carente de jerarquía aparente.  Al final, uno concluye que huimos siempre de la naturaleza y buscamos el abrigo de la cueva, del interior de la muralla o de los actuales espacios de consumo.  Naturaleza sí, pero en su sitio.  Escribió Baltasar Gracián: "Donde no hay artificio, todo lo pervierte Naturaleza".  En eso estamos, milenarismos ambientalistas al margen.

10 abril 2018

ESTÚPIDOS&MALVADOS.



"Nos mataron a palos los sarracenos, que Dios ayuda a los malos cuando son más que los buenos"
  
Se me ha colado en el recuerdo, de repente, esa sentencia simple, sabia e irónica.  Y pienso que, tal vez siempre y en todo lugar, los malos sean superiores en fuerzas y en número.  Desconozco cómo encajaría esto en el modelo de Cipolla sobre los estúpidos, en el que se hace referencia también a los malvados.  Presiento, en todo caso, que estos últimos, con el apoyo de los primeros, se acaban imponiendo casi siempre.  Al final, los buenos y/o inteligentes están siempre en minoría.  En relación con ello, falta una Historia de la alianza entre maldad y estupidez, con sus ejemplos concretos detallados en lo espacial, fenoménico y cronológico.  Aunque presiento que sería tarea ardua y casi imposible, por lo prolijo y extenso de los datos.

24 marzo 2018

LIBRE ALBEDRÍO


Parece claro que, en un examen profundo de la cuestión, el libre albedrío no existe.  Esa vieja cuestión escolástica, que condujo a argumentos como el de asno de Buridan para negar el azar, está siempre presente. Pero, más allá de todo ello, y dejando de lado asuntos como la caída y la predestinación, tan caras a Lutero y otros, es evidente que la libertad humana es siempre una discusión esencial, sea cual sea el momento histórico.  Aunque el libre albedrío no exista como entidad absoluta, debemos obrar como si existiese y fuese el leitmotiv de nuestras vidas y de nuestras sociedades.  Sin libertad, somos poca cosa.  Por eso, quienes no creen en el libre albedrío son poco adeptos de la libertad e intentan sumergirnos en el colectivo de la raza, de la nación o del género para así convertirnos en la nada que forma parte de un todo que, aunque tal vez inexistente, sirve de dispositivo y retórica para sus conjuras liberticidas.

17 marzo 2018

RE-EDUCACIÓN Y TOTALITARISMO.


Parece que las penas carcelarias deben servir para cualquier cosa que no sea castigar al delincuente.  La realidad es que la cárcel es, ante todo, castigo y apartamiento de la sociedad de aquellos que vulneran las leyes vigentes.  Oficialmente se habla de "reeducación e inserción social".  Suena a totalitarismo.  Sólo los sistemas totalitarios no admiten la existencia del delito como algo personal; de ahí el eufemismo de la reeducación, que se lleva a cabo en campos de trabajo, de concentración o en severas cárceles, a las que se llega además sin garantías procesales.  Negar la responsabilidad individual del delincuente (reduciéndola a la sociedad, a los genes, a la raza o al género) es negar su libertad.  Sería un buen argumento para iniciar una reflexión sin apriorismos ideológicos o dogmáticos.  ¿Estarían dispuestos a ellos los adalides del buenismo y de lo políticamente correcto?.

11 marzo 2018

MIEDO.


La fuerza que posee la propaganda totalitaria -antes de que los movimientos tengan el poder de dejar caer telones de acero para impedir que nadie pueda perturbar con la más nimia realidad la terrible tranquilidad de un mundo totalmente imaginario- descansa en su capacidad de aislar a las masas del mundo real.
Hanna Arendt.




Cada vez es más fácil el aislamiento de las masas; en relación con el mundo del siglo XX que conoció Arendt, el hogaño goza de posibilidades infinitas.  Qué no hubiera hecho Goebbels con las redes sociales......En el presente, la capacidad para retirar a la gente del universo real se llama posverdad.  Y vive en crecimiento exponencial.  Cada día parece importar menos el orbe objetivo, si es que existe, y va primando la reconstrucción de los hechos, de los sentimientos o de las ideas a posteriori.  Da miedo.  Que cada cual lo piense;  y el que quiera entender, que entienda.

04 marzo 2018

CORPORATIVISMO

El corporativismo se refiere, según el diccionario, no sólo a la doctrina política y social que propugna la intervención del Estado en la solución de los conflictos de orden laboral, mediante la creación de corporaciones profesionales que agrupen a trabajadores y empresarios , sino también, en una segunda acepción,  a la  actitud de defensa a ultranza de la solidaridad interna y los intereses de sus miembros, en un grupo determinado, de carácter social o profesional.  Asimismo, fue el corporativismo la propuesta social de los sistemas autoritarios, dictatoriales y fascistas del llamado período de entreguerras; frente a la lucha de clases del marxismo,  impulsaron la colaboración, obligatoria en la mayoría de los casos, entre las clases. Pero, en los tiempos actuales, el corporativismo se extiende como una visión más propia de esa izquierda indefinida que, por una parte, parece partidaria de la igualdad social, pero defendiendo los privilegios de determinados grupos no sólo de carácter sindical/social, sino también nacional, cultural o de género; subyace, en todo ello, el rechazo a la lucha por la vida en el seno del  mercado, como antes a la lucha de clases, buscando el refugio en el confortable nicho de los privilegios grupales

24 febrero 2018

LIBERTICIDAS

No es  baladí el asunto de la posverdad.  Va más allá de una simple evolución de lo políticamente correcto y se  perfila como realidad orweliana en ascenso.  Los liberticidas, los de hoy, como los de ayer,  acaban atinando con el camino para imponerse.  No se manifiestan  ahora en forma de  predicadores, ni llevan hábitos, ni se presentan como adalides de la ortodoxia religiosa; en cada época, cambian su ropaje para confundirnos, pero, no nos engañemos, están ahí para cercenar las libertades y despojar a los humanos de nuestro rasgo más preciado, la individualidad que nos distingue de las bestias.  Toman, en este presente, la apariencia de una Izquierda enemiga del capitalismo, pero amiga de cualquier otra causa cuyo objetivo sea la destrucción del mundo occidental, como el islamismo radical.
Se supone que esa Izquierda, la izquierda marxista o anarquista, como antes la izquierda liberal, nació de la Ilustración, la cual suponía la existencia de valores universales e independientes de la raza, la religión o la cultura. Sin embargo, y ya durante el siglo XX, esa izquierda comenzó a admitir excepciones, asumiendo, verbigracia, el concepto de relativismo cultural,  tal vez porque servía para ahondar en el decrecimiento de Occidente, aunque entrase en contradicción con los propios valores, supuestamente universales, admitidos por esa izquierda.  Y, desde entonces, se han ido sumando unas cosas y otras, siempre en detrimento de la libertad y del individuo, aunque revestidas, eso sí, de múltiples apariencias de bondad transformadora.
Por tanto, ni libertad de ni libertad para. Los liberticidas no hacen distinciones.  Simplemente odian el libre albedrío y persiguen la creación de ese hombre nuevo que sea un perfecto miembro de la manada, sumiso con el líder (el Poder, el Estado, el Líder propiamente dicho...) y letal para quienes duden de sus designios, instrumento perfecto del Leviatán frente a posibles detractores. En esencia, colectivismo, creando para ello las inquisiciones que sean necesarias.  Y en eso estamos en estos días confusos de posverdad,  neologismo que parece definir a la perfección a aquella mentira que mueve al mundo afirmada por Revel. Es la construcción de un Totalitarismo inoculado poco a poco, en las dosis precisas, como la rana echada en agua fría y calentada lentamente para evitar que salte de la olla. Los datos son incuestionables y los liberticidas florecen sin tapujos, e incluso no son del todo mal vistos, al tiempo que se genera un cierto rechazo hacia quienes sí ven ese peligro y lo avisan públicamente, convertidos en una suerte de Casandras contemporáneas.

¿ Y quiénes son esos liberticidas?  Arduo es determinarlo, pero no cabe duda de que son demasiados y que constituyen una índole que se encarna, sin solución de continuidad,  en los más diversos credos.  De este modo, los enemigos de la libertad, siempre al acecho, proponen y actúan para oponerse al libre albedrío.  De éste, sabemos que no existe, pero también conocemos que tenemos la disposición, y el derecho, de perseguirlo.  Pero ellos acechan y buscan la manera de que no nos sea posible.  Siempre ha sido así.  Pero da la impresión, en los últimos tiempos, de que, en la eterna batalla, van ganando en todos los frentes.

17 febrero 2018

NACIÓN.

Curioso que la idea de España esté netamente desviada de los lugares comunes de la Izquierda, tanto de la circunscrita en partidos o sindicatos como de la denominada "izquierda indefinida".  Ningún argentino parece identificar la bandera de su país con Videla; los griegos no suelen asociar la suya a los "coroneles", y así sucesivamente.  Pero, en nuestra España, y en amplios sectores de lo que podríamos denominar "progresía", la bandera y la exaltación de la Nación se consideran, en gran parte, como rémora de un pasado infausto, ligado al franquismo y alejado de la verdadera legitimidad democrática, la de la II República con su enseña tricolor.  ¿Puede ser esa la explicación de la querencia de la Izquierda española, desde los albores de la Transición,  hacia el nacionalismo periférico?  Sólo en estos últimos meses, tras el intento de golpe de los supremacistas de Tractoria, juzga pertinente  la sociedad española, o una parte significativa de la misma,  la necesidad de defensa de la unidad nacional: las banderas en los balcones, las manifestaciones españolistas en Cataluña, Tabarnia......fueron el impulso para la aplicación del 155, y la base para que una parte del espectro político se atreva con asuntos como la discriminación lingüística.  Pero falta que, más allá del centro-derecha,  la Izquierda, al menos en gran parte de su espectro, se despoje de ese miedo a querer la propia Nación que, por otra parte, es  la que, como espacio de soberanía que reúne a los ciudadanos de un territorio, puede garantizar nuestros derechos y libertades.  Hace falta una revolución en ese sentido, y escuchar el clamor de la calle, más allá de los clichés y tópicos ideológicos que tanto aman los liberticidas.

07 febrero 2018

FANÁTICOS.

Falta una ONG con ese nombre: “Fanatismo sin fronteras”.  Para socorrer , ya sin tapujos, como otras,  a toda la pléyade de totalitarismos que se esconden bajo las faldas de la lucha contra la injusticia, o contra la pobreza, que no es oro todo lo que reluce. 

Sarcasmos aparte,  el fanatismo anida en muchas plazas, no sólo en las aparentes,  y en muchas conciencias.  No indaguéis al fanático entre los que tienen envoltura de ello.  No.  Entre los de verbo cordial, aspecto convencional y mirada afable, también hay muchos.  Por acción o por omisión.  Gentes que salen a cenar,  que se preocupan por sus amigos y que sonríen.  Pero, en el fondo, tras una aparente permisividad, atesoran el odio o la rigidez que lleva desde vagos sentimientos, o desde lugares comunes en lo ideológico, al fanatismo.  Por decirlo de otra manera: no confundamos a los fanáticos con los locos.  El evidente, el que vemos venir, ese podrá serlo (fanático) pero es más que nada un cretino o un orate.  Sin embargo, los otros, los que no lo son tan claramente, los que administran su mostrarse ante los demás, los que van creciendo cada día en número, esos son el verdadero peligro.  La mayoría lo son por omisión o por aceptación pasiva, como ocurrió en la Alemania de los años treinta.  Pero ello no les quita demérito.  Hace falta pensar, más que sentir, para que la posverdad deje de imponerse.

27 enero 2018

¿NATURALEZA?

Francisco de Asis fue ungido como patrón de la Ecología durante el papado de Juan Pablo II.  El amor por la Naturaleza y todos sus seres se inscribe en esa suerte de panteísmo bajomedieval, de origen aristotélico,  como expresión de una nueva religiosidad que sustituye al Dios de la Ira por otro de rostro más humano.  A partir de ahí, el concepto de Naturaleza se vuelve metafísico; el actual concepto de Ecosistema conserva alguno de esos rasgos; desde el mismo, se llega al conservacionismo, al ecologismo y al animalismo. Los Nazis fueron los primeros en legislar  contra la vivisección y la caza de animales,  y en favor del bienestar animal. En  1933, recién ascendido Hitler al poder, se promulgó la  Ley de Protección de los Animales y, un año después,   la Ley  de la Caza, seguida,  en 1935, de  la Ley de Protección de la Naturaleza que,  entre otras cosas,  incluyó  un reglamento especial para transportar animales en automóviles, además de prescribir  la manera menos traumática de herrar a los caballos o aconsejar el procedimiento menos doloroso para  cocinar  langostas,  evitando que se cocieran vivas.  Así pues, los asuntos relacionados con la Naturaleza formaban parte relevante de la ideología nacionalsocialista. Bastantes de los principales dirigentes del NSDAP eran vegetarianos.  Es más, la legislación actual sobre  bienestar animal y ecología en Alemania, y otros países,  es una variación de la introducida en la Alemania del Reich. La tierra madre, sus bosques, ríos, flora y fauna, debían ser preservados para salvar el refugio y sostén de la raza aria,  que era un deber ineludible. Como vemos, el panteísmo se puede mezclar con toda una variedad de elementos religiosos, ideológicos o seudocientíficos para, después de agitarlo, producir pesadillas.  Tiempo al tiempo. 

17 enero 2018

¿POSVERDAD?

No es nuevo lo de la posverdad.  La reconstrucción de los hechos, su constante reinterpretación emocional, es un rasgo de nuestra memoria.  Es sabido que los testigos judiciales pueden ofrecer, a lo largo del tiempo, si el proceso se demora, versiones contradictorias, e incluso opuestas, sin que ello suponga que mienten desde el punto de vista subjetivo.  Si ello ocurre en la escala individual, se multiplica en la colectiva o social, afectada además por múltiples intereses y motivaciones.  Revel afirmó que la mentira mueve al mundo y Baudrillard habló de la cultura del simulacro.  Tal vez ambas visiones se refieran a lo mismo en el universo de los hechos colectivos.  Y es posible que gran parte de los eventos y procesos que tenemos por relevantes no lo fueran del  todo.  El mundo se inventa cada día.  O se manipula para que las cosas hayan sido como nos hubiera gustado que fueran ( o como nos conviene que hayan sido).  Es necesaria, no me cabe duda, una reconstrucción de la Historia, y de las historias con minúscula, y de los mitos que sustentan las ideologías.

17 diciembre 2017

ARBITRISTAS.

Los arbitristas, ligados a la Escuela de Salamanca, fueron un grupo de pensadores y memorialistas españoles que, desde la segunda mitad del siglo XVI, y durante gran parte del XVII, propusieron medidas y acciones para mejorar la economía  deteniendo el proceso de decadencia. En un principio, el vocablo "arbitrismo" tuvo connotaciones negativas o peyorativas,  porque muchos autores proponían soluciones que podrían ser calificadas de descabelladas o, en el mejor de los casos, de inviables.  Al parecer,  el primero en poner el nombre de arbitrista por escrito fue Cervantes. En El coloquio de los perros,  uno de ellos propone obligar a todos los vasallos de Su Majestad, de edad comprendida entre los 14 y los 60 años,  a ayunar un día al mes , entregando el dinero que habían de gastar en comer ese día, con lo que se recaudarían al mes unos tres millones de reales.  Es una visión negativa del arbitrista, a quien se ridiculiza; también otros, como Quevedo, insistieron en esa línea. Pero no todos los arbitristas eran así y se pueden encontrar escritores profundos en sus análisis y propuestas. Y, más tarde, los denominados "proyectistas", como Jovellanos, no fueron otra cosa que arbitristas sistemáticos. Al fin y al cabo, la tendencia a la ingeniería social que se origina con la Ilustración se parece mucho, en su relación con la realidad, al método de los arbitristas.

10 diciembre 2017

INGENIERÍA SOCIAL

La "ingeniería social" no es una pretensión nueva.  Ha existido, como conato o como realidad más o menos conseguida, tal vez desde nuestros orígenes.  Las primeras utopías, ya en la Edad Moderna, como la de Tomás Moro, verbigracia, tienen algo de canto a esa ingeniería por extensión de deseo.  En el siglo XVIII, la Ilustración la convierte en objetivo razonable a través de las nociones de Progreso y Educación; no fueron otra cosa las tentativas de reformas varias, incluidas las llevadas a cabo desde el Absolutismo,  que un deseo de cambiar la realidad a través de las transformaciones sociales,  en relación con una mutación de hábitos y costumbres.  Quizás de ahí emergió la idea del "hombre nuevo" que está en la base de todos los totalitarismos que, al fin y al cabo, nacen de la insatisfacción con la realidad perceptible,  a la que se busca suplantar con otra distinta y más al gusto de quien la concibe.  Así pues, de una fantasía, o más bien de un delirio, individual o colectivo, nace el sufrimiento provocado por esos sueños, las Utopías, que, convertidos en realidad, se tornan pesadillas, como bien supieron los sujetos pacientes de los comunismos varios o del nazismo.

24 noviembre 2017

INSANIA

La insania parece instalarse en nuestra sociedad por medio  de preferencias, aparentemente mayoritarias, en relación con la ecología, el animalismo o cualquier pulsión ideológica emanada, sobre todo, de lo emocional.   O igual siempre fue así y se trata de una mera percepción de quien suscribe, porque, al fin y al cabo, siempre hubo predicadores dispuestos a conducir a la masa hacia destinos ajenos a los intereses de cada individuo que la componen. Así, Savonarola, en la Italia del siglo XV. Y muchos más predicadores religiosos o laicos, desde entonces, y antes, hasta ahora.  La cuestión es siempre desasir a los individuos de sus propios intereses cotidianos, del día a día y sus cuitas, para sumirlos en  la preocupación por asuntos más elevados, asuntos de siglos, a los que se refirió Himmler para indicar cuáles eran los intereses de sus correligionarios.  Se trata, al fin y al cabo, de que los individuos vayan renunciando a ser tales,  desistiendo poco a poco a su libertad, y a su  lógica cotidiana, para sumergirse en el todo de los grupos: la tribu, la nación, la comunidad de creyentes o el colectivo integrante de cualquier vasto movimiento que conoce lo que es bueno para el futuro de todos.  Y siempre acaba habiendo una solución final o una fantasía sobre la misma.  Peligro, peligro y peligro.  Atentos.

17 noviembre 2017

CORPORATIVISMO Y NACIÓN.

El corporativismo se define como un procedimiento económico y político  en  el que el poder de decisión se encuentra en a las organizaciones y no en las personas. Aunque se suele concretar su origen en relación con el fascismo italiano, es un componente ideológico del pensamiento autoritario  y/o totalitario que emergió en el período de entreguerras frente al bolchevismo, oponiendo a la lucha de clases la colaboración entre las mismas bajo la impronta  del Estado.  No obstante, el concepto se puede ampliar a todos aquellos movimientos que anteponen el grupo, la clase o el partido a los individuos.  Según ello, el corporativismo es una noción muy extendida que forma parte, en mayor o menor medida, de ideologías y tendencias diversas.  Pero, sobre todo, se relaciona con el nacionalismo.  La Nación está por encima de las clases y las obliga a colaborar a través del Estado.  Se parte de la existencia de una entidad inmutable y superior a los individuos que la componen.  Por ello, todo nacionalismo deviene totalitario, aunque no se debe confundir el nacionalismo (que, en última instancia, considera la Nación propia superior a cualquier otra) con el patriotismo (sentimiento de pertenencia a nuestra Nación).

11 noviembre 2017

SOBRE NEOLENGUAS.

Idear un idioma puede ser una faena ardua, pero no especialmente loable.  Lo digo porque, en ocasiones, y en estos tiempos presentes, los idiomas no son siempre el resultado de una evolución protagonizada por los hablantes y normalizada después por la Academia correspondiente, sino un invento o una reconstrucción, que puede tener mérito filológico, pero no por ello deja de ser absurdo.  ¿Qué suele haber detrás? Muy simple: ideología, intereses corporativos, delirios de tipo nacionalista.....Puede ocurrir que, tras el invento, y en una determinada comunidad, la minoría defensora de esa neolengua tenga ciertos privilegios y se vaya asentando en la administración y la enseñanza bajo la necesidad de la conservación cultural.  Y, con el tiempo, en esa misma comunidad, en la que no se habla la lengua inventada ni está presente en la preocupaciones de los individuos, puede plantearse su cooficialidad como si fuera algo lógico y juicioso.  Incluso puede acontecer que una parte de los afectados no lo vea con malos ojos.  Es el paso previo a la imposición y al sectarismo, a lo que se llega poco a poco, sin que sus víctimas lo noten, como la rana vertida en agua fría para ser cocida sin sobresaltos.  Todo invento racial, cultural o lingüístico es a la postre el resultado de una visión totalitaria y corporativa de la sociedad.  Atentos pues.

28 octubre 2017

SOBRE EL SENTIDO CRÍTICO Y LO QUE ESTÁ OCURRIENDO.

En relación con Cataluña, sólo me queda repetir lo que escribí, en este mismo lugar, el 27 de marzo de 2006, hace once años y medio.  Era lo siguiente:

"No siempre en la realidad vencen los buenos como ocurre, casi siempre, en el cinematógrafo. Señalaría, incluso, que, en el orbe sublunar de cada día, suelen triunfar los viles. Dios ayuda a los malos cuando son más que los buenos; lo sabían ya en la Edad Media. A veces no es que sean más, sino que cuentan con la inacción, la ofuscación y/o el autoengaño de quienes deberían de estar a este lado de la línea. Lo maquiavélico, entendido como la disociación entre ética y política (verbigracia) es un modus vivendi y operandi bastante frecuente. Añadamos que todo puede ser argumentado con la retórica y oratoria precisas, junto con la clonación hasta el empalago de un determinado mensaje para así mutar en aseveración indudable y juiciosa cualquier falacia.
Frente a todo ello, gozamos del pensamiento, del sentido crítico que nos hace seres racionales, aspirantes a una cierta dosis de libertad intelectual. En mis tiempos universitarios, ese sentido crítico se consideraba como condición sine qua non de la inteligencia. Irrefutable. Pero algunos ( o muchos), embrollando el cielo con el dedo que apunta, hicieron de las conclusiones del método en un momento dado, una especie de verdad atemporal, sin comprender que, siendo siempre el mismo el sentido crítico, sus objetivos y elucubraciones van variando. Estos que digo se han quedado anquilosados (pero con poder) y ya no manejan aquella dialéctica (¿delicuescente?), aunque parecen ignorarlo,  tachando de retrógrados a los que han resuelto utilizar el ya citado sentido con los parámetros actuales. Mas, ¿quiénes son los reaccionarios del presente? Apliquen su sentido crítico y ganarán la respuesta.".

20 octubre 2017

TOTALITARISMO. UNA CLAVE.

Hannah Arendt indagó, en profundidad, el fenómeno del totalitarismo.  Lo hizo con las cenizas de la segunda gran posguerra aún calientes.  Definió el concepto, lo acotó y buscó sus diferencias con otros fenómenos similares,  aunque distintos.  Escribió con muchos matices, con fina sutiliza argumental.  En "Los orígenes del totalitarismo", cita, en un momento dado, a Himmler, el jerarca nazi, atribuyéndole algunas aseveraciones sobre los seguidores del NSDAP; entre ellas, cabe destacar la referida a la falta de interés de esos acólitos hacia los problemas cotidianos y sus soluciones, ya que, según Himmler, sus inquietudes serían  ideológicas, de siglos además y no momentáneas.  Tal vez resida en ello uno de los rasgos de la ensoñación totalitaria, no muy distinta, sea cual sea su orientación aparente, del fanatismo religioso,  en una especie de trascendencia que iría más allá de la cotidianidad y de sus cuitas diarias.  Los totalitarismos se agitan así, empezando por esas masas enfervorizadas que, henchidas de pasión, aborrecen lo presente en pos de un futuro de nirvana.  Por eso nunca se les va a persuadir con argumentos prácticos, de índole económica,  o apelando a el asunto de los intereses.  Si no se entiende así, nada se ha entendido.

14 octubre 2017

DE NUEVO FE Y SUPERSTICIÓN?

No sé si regresa la fe, como forma de conocimiento, o si siempre estuvo ahí, agazapada y formando parte de la dosis de apriorismo de las ideologías contemporáneas.  Pero tengo la impresión de  que, abandonando el ámbito propio de las religiones canónicas o no canónicas, la fe y su correligionaria, llamada superstición, se muestran de nuevo, flamantes y sin remilgos, a través de eso que hemos dado en llamar posverdad.  Da la impresión de que a casi nadie le interesan los datos o los argumentos, salvo para retorcerlos en favor de su idea previa acerca del mundo y de las cosas.  La ideología, además, deviene, idiografía (las redes, las imágenes archirrepetidas, la brevedad de lo emocional frente a lo tedioso de los argumentarios) y la ignorancia, inconsciente de su propia condición,  se torna sensación de sabiduría.  Ya ha ocurrido antes, en otros tiempos y lugares:  el fin del Imperio romano, con la irrupción del cristianismo,  las herejías y su persecución, las guerras de religión o los años treinta del siglo XX, con su rosario de movimientos emocionales e irracionales para disfrute de las masas.  Y, después, cuando el daño ya está hecho, y se despierta de la borrachera del odio, nadie ha sido responsable.  Ya no tengo claro que, como afirmó Marx, la Historia suceda una vez como tragedia y se repita como farsa, porque hay farsas siniestras que esconden sufrimientos colectivos bajo la careta de lo aparentemente irrelevante.  Tiempo al tiempo.

06 octubre 2017

PONERSE DE PERFIL.

Cada ámbito tiene sus lugares comunes.  Los "topoi" no sólo pertenecen al universo de lo literario, sino que están presentes siempre en todos los mundos posibles.  En estos tiempos de abundancia, pero también de mudanza y tribulación, el orbe de lo "progre" (¡qué vocablo!) se manifiesta a través de lo políticamente correcto y, bajo la apariencia de lo ecuménico, deja traslucir el mismo maniqueísmo y la misma hemiplejía moral que cualquier otro sistema de valores.  Una de sus constantes, en determinadas ocasiones, y cuando vienen mal dadas en unos términos que no encajan en los dogmas canónicos de la progresía, es  ponerse de perfil o, lo que es lo mismo, sumirse en una suerte de equidistancia que acaba siendo identificación con una de las partes.  Se hace por pereza mental, por dogmatismo y, también, cómo no, por miedo, pues esa equidistancia es  expresión, consciente o inconsciente, de un temor no confesado y, tal vez, tampoco asumido.   Ya ocurrió en la Alemania de los años treinta, o en regímenes comunistas, y continúa hoy, de forma larvada, en el contexto del nacionalismo; éste es siempre poco amable con los discrepantes y se entiende la disolución del temor en discursos equidistantes, pero con el lenguaje de los verdugos.

30 septiembre 2017

TOMAS DE POSTURA Y EQUIDISTANCIAS.

El 23 de agosto de 1939,  se firmó en Moscú el denominado pacto Ribbentrop-Molotov, un acuerdo de no agresión entre Alemania y la URSS, que escondía un protocolo secreto por el que ambas potencias se repartían Polonia, las Repúblicas Bálticas y Finlandia; ese protocolo fue descubierto, en 1945,  tras la guerra, pero  la URSS lo negó hasta 1989. La Komintern, controlada por Stalin y con sede en Moscú, dio órdenes a los partidos comunistas de sabotear la guerra contra Alemania. Ello se tradujo en operaciones de propaganda de los comunistas para suscitar el derrotismo y justificar la invasión de Polonia. El 9 de septiembre de 1939,  Georgi Dimitrov, secretario general de la Internacional Comunista, dirigía un telegrama a la cúpula del PCF afirmando: “El proletariado mundial no debe defender a la fascista Polonia.” Faltaban ocho días para que las tropas soviéticas penetrasen la frontera oriental de Polonia, de modo que esa consigna se refería a la invasión alemana. Ante la reacción de los gobiernos de Francia y el Reino Unido declarando la guerra a Alemania,  Dimitrov señalaba: “los comunistas deben declararse en contra de la guerra, dejar al descubierto su carácter imperialista, votar en contra de los créditos militares, informar a las masas de que la guerra traerá miseria y agravará las cadenas de la explotación.” Las acciones de propaganda de los comunistas se centraron en dirigir la mayoría de sus críticas contra los gobiernos del Reino Unido y de Francia, como si fuesen los auténticos culpables de la guerra, pero nunca contra la Alemania hitleriana.  No está mal que lo recordemos.  No siempre las tomas de postura son lo que parecen.  Ni tampoco las equidistancias, tan en boga estos días en España

22 septiembre 2017

NUEVA CENSURA.

Amordazar a los otros es una propensión añeja y recurrente.  El control y el miedo siempre funcionan, sea cual sea la vía utilizada para imponerlos.  En la actualidad, lo políticamente correcto ha devenido procedimiento perfecto en este sentido. Y, en  ese caldo de cultivo, sectores radicales y fanatizados buscan, como ayer, como siempre, silenciar a los discrepantes.  La censura cabalga de nuevo, si es que alguna vez se bajó del caballo.  Lo curioso de las nuevas imposiciones es que van surgiendo de eso que se denominó Izquierda, en la que, perdida la referencia de la Guerra Fría y del comunismo canónico del orbe bipolar, han ingresado renacidos dogmas que se mueven entre lo políticamente correcto y un  nuevo fanatismo:  la ideología de género, llevada al límite, el ambientalismo y demás predicaciones se revisten de moralidad suprema e intentan imponer, en la práctica o, incluso, a través de la legislación, la  mudez de los discordantes, de los dudosos o de todo aquel que, en un momento dado, pueda encontrar fisuras en los credos de lo progre.  Poco a poco, como la rana vertida en agua fría para su lenta cocción, lo absurdo va tomando carta de naturaleza,  al tiempo que lo que no resiste un análisis se torna sentido común.  

16 septiembre 2017

GIBBON

Edward Gibbon resolvió escribir sobre la decadencia  de Roma  “sentado meditabundo en medio de las ruinas del Capitolio, mientras los frailes descalzos estaban cantando vísperas en el templo de Júpiter”.  Como principal hipótesis, Gibbon defendió que, en la decadencia romana, además  de factores políticos (la sucesión de príncipes débiles y odiados, las invasiones bárbaras y la dependencia cada vez más estrecha de los volubles ejércitos de auxiliares mercenarios), demográficos (la disminución de la población a causa de los estragos de la guerra) y económicos (la pérdida de las provincias tributarias de África y Egipto y la ruina de la agricultura en Italia), influyó,  principalmente,  el triunfo del cristianismo, con su desprecio por la vida terrena, su moral piadosa y su resistencia al progreso social y tecnológico. Uno de los asuntos de su obra es tratar de explicar por qué el Cristianismo se impuso en Roma.  Y, en relación con ello,  se refiere a la intolerancia de los cristianos, que están convencidos de que su religión era la verdadera, a su proselitismo y moral austera, y a  la unión de la nueva religión con el Estado. Si analizamos los hechos actuales, tal vez extraigamos consecuencias.  Eso es todo.

09 septiembre 2017

APACIGUAMIENTO.

El apaciguamiento, o método del avestruz, no suele ser efectivo.  No lo fue, verbigracia, en los años treinta frente a los golpes de fuerza de Hitler, lo que acarreó, en 1938, tras el acuerdo de Munich,  la conocida afirmación de Churchill ante el parlamento: “Os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra… elegisteis el deshonor, y ahora tendréis la guerra”.  Salvando las distancias, y en la España de nuestros días, puede estar acaeciendo algo parecido con el asunto catalán, después de años de concesiones a los nacionalistas con el argumento de no alentar el independentismo, lo cual no parece haber tenido mucho éxito.  Pero el gobierno español lleva ya un tiempo con la política del avestruz, tolerando lo intolerable, por miedo en parte a la reacción de una izquierda que no da la sensación de tener clara la medicina frente al desafío.  Los pasos dados por los impulsores del denominado "proceso" han ofrecido ya sobrados motivos para la aplicación de la Ley en toda su expresión,  e incluso para la suspensión de la autonomía catalana.  Sin embargo, los medios de comunicación mayoritarios se imbuyen del lenguaje de los separatistas y el gobierno no acaba de actuar o lo hace remitiéndose a la Ley y los tribunales, cuando un golpe de Estado no se detiene con denuncias sino actuando con rigor desde el ejecutivo.  ¿Y la oposición?.  Sólo he escuchado, o leído, alguna tímida expresión de apoyo al gobierno, pero no he visto a ninguno de sus líderes en rueda de prensa expresando su firmeza.  No pinta, pues, bien la cosa.  Churchill dixit.


02 septiembre 2017

¿SÓCRATES?

Socrates, el Socrates que Platón nos legó, en su Apología, se refiere a la sabiduría como reconocimiento de la propia ignorancia,  tras haber descubierto la ausencia de saber en personajes a los que la sapiencia les era atribuida de manera pública.  En relación con ello, la duda, el análisis de la realidad y de los hechos,  partiendo del propio desconocimiento, ha venido siendo uno de los elementos básicos de la actitud occidental, racionalista y científica frente a la realidad, nacida en la Grecia clásica y retomada, desde la Baja Edad Media, en la ciencia incipiente y en la Filosofía.  En los últimos tiempos, sin embargo, parece que la duda ha quedado en segundo plano.  En lo político, en lo cultural, e incluso en lo científico, se impone cada vez más,  como forma de persuasión, de captación de adeptos o de poder puro y duro, la idea de poseer un conocimiento exhaustivo, un saber y un dictamen sobre todos los aspectos de la realidad,  que otorga a quien lo acapara ( que, al final, en la era de las redes sociales, somos todos, por descubrimiento o por repetición de lo escuchado o leído)  una suerte de capacidad infalible para diseñar el futuro y tal vez para imponerlo.  No importan los datos ni apenas se analizan, no hay dudas, al tiempo que predominan las emociones.  Tal vez tengamos que volver a Sócrates si deseamos escapar del totalitarismo.

26 agosto 2017

TIERRA Y CLIMA.

La historia de la Tierra es también la historia de su clima.  A lo largo de los eones (arqueozoico, proterozoico y fanerozoico o más reciente, dividido en paleozoico, mesozoico y cenozoico) el estudio de los paleoclimatólogos ha registrado sucesivos cambios climáticos para los que se han buscado explicaciones varias. El comportamiento del clima tiene bastantes rasgos en común con el del tiempo atmosférico. Todo se reduce a una alternancia irregular de frío y de calor, lo que en el caso del clima identificamos con los cambios climáticos. La Tierra tiene aproximadamente 4.600 millones de años  de edad y, durante ese vasto período de tiempo,  han tenido lugar siete grandes eras glaciales, que no debemos de confundir con las glaciaciones. A pesar de ello, durante la mayor parte de la historia de nuestro planeta,  el clima ha sido mucho más caluroso que el actual; no en vano, a pesar de la fase cálida actual, nos encontramos inmersos en una era glacial (la séptima). Durante los primeros 2.300 millones de años del planeta (la mitad de su edad ),  la Tierra fue un mundo bastante más cálido que en la actualidad, sin presencia de hielo en su superficie. Varios indicadores paleoclimáticos sugieren que esto cambió bruscamente en ese momento de la historia planetaria, y que, durante un período de unos 300 millones de años,  gran parte de la superficie terrestre se cubrió de hielo, convirtiéndose el planeta en lo que se ha dado en llamar una «Tierra Blanca» o «Tierra Bola de nieve». Tres son las principales hipótesis sobre las causas que pudieron provocar ese cambio tan radical en el clima terrestre. Una de ellas apunta al impacto de un gran meteorito, lo que habría generado una capa tan densa de aerosoles en la atmósfera, que habrían provocando un enfriamiento global, reforzándose a medida que fue apareciendo hielo y que este fue cubriendo cada vez más zonas, debido al elevado poder reflectante del mismo. La segunda posibilidad es que hubiera aumentado de forma muy importante la actividad volcánica, lo que habría desencadenado esa primera era glacial. La tercera hipótesis, propuesta por algunos astrónomos, es que la Tierra atravesó en aquel momento una nube interestelar de polvo cósmico, bastante densa, lo que habría reducido significativamente la cantidad de radiación solar incidente en el planeta, con idéntico resultado: un gran enfriamiento. En el eón más reciente,  durante esos 65 millones de años que viene durando la Era Cenozoica, se repite la misma pauta de alternancia de épocas frías o glaciales y cálidas. Hace 1,8 millones de años dio comienzo la última época fría hasta la fecha, el Cuaternario, el último de los períodos geológicos, en el que estamos inmersos. Su entrada en escena coincide aproximadamente en el tiempo con la aparición de los seres humanos. El Cuaternario se caracteriza por una alternancia más regular que en otras épocas de la historia del planeta, de ciclos fríos o glaciaciones y cálidos o interglaciales,  siendo el último de los cuáles –el Holoceno– el que  estamos viviendo, si bien algunos autores comienzan a hablar ya del Antropoceno, para referirse a la época en la que los seres humanos hemos comenzado a influir también en el clima. Esa sucesión de glaciaciones y ciclos interglaciales como el actual se explica en parte gracias a la teoría astronómica de Milankovitch, que tiene en cuenta las variaciones temporales de tres parámetros de la órbita terrestre (la excentricidad, la precesión y la oblicuidad), lo que provoca cada cierto tiempo (varios miles de años) la llegada de una menor cantidad de radiación solar al planeta, con el consiguiente enfriamiento y el inicio de una glaciación. 

19 agosto 2017

INCOHERENCIA.

El pensamiento sin coherencia renuncia a ser pensamiento.  No se puede afirmar una cosa y su contraria ni valerse de principios distintos, u  opuestos, según las circunstancias o los asuntos.  Tampoco se puede pensar con claridad sin una mínima dosis de conocimiento, de reflexión racional al margen de las emociones.  Pero la incoherencia, siempre presente en nuestro devenir como humanos, alcanza hoy cada vez más fuerza.  Queremos libertad y bienestar individual pero, en muchos casos, denostamos al tipo de sociedad y de economía que los garantiza; queremos paz, pero no sabemos defenderla; queremos esto y aquello, pero no somos capaces de articular un pensamiento que se corresponda con esas pretensiones.  En las redes sociales, en los grandes medios, en el día a día, se expresan opiniones que muestran una incongruencia creciente.  No queremos que nos maten, pero justificamos, en cierto modo, a quienes quieren matarnos, a quienes son una amenaza real contra nuestro modo de vida.  Y la sociedad que no se defiende, o que no es consciente, a través de sus individuos, de esa necesidad de defensa, está a las puertas de su propia extinción.  La libertad es una anomalía histórica que se ha convertido en seña de identidad de nuestras sociedades.  Pero, creyendo ampararla,  la socavamos día a día,  al mismo tiempo que justificamos, consciente o inconscientemente, a sus enemigos.

13 agosto 2017

¿TURISMOFOBIA O XENOFOBIA?

Durante las últimas semanas se ha venido acuñando el término "turismofobia". Designa, al parecer, una suerte de reacción local frente a los efectos imaginariamente negativos de la masiva llegada de visitantes para los entornos urbanos, costeros o paisajísticos.  Es un sentimiento que deriva en acciones más o menos violentas, con una mezcla de izquierdismo emocional y de religión medioambiental.  Pero, rememorando aquello de por qué lo llaman amor si todos sabemos que es sexo, podríamos decir: ¿por que lo llaman turismofobia  si todos sabemos que es xenofobia?  En esta última reside siempre un rechazo a lo otro, a lo distinto, a la potencial novedad respecto a usos y costumbres.  En una palabra, rancia ideología, por mucho que la aderezemos con unas gotas de falso progresismo.  

30 julio 2017

NATURALEZA

Naturaleza. Un concepto que tiene mucho de metafísico y antropomórfico, forjado además en un marco de panteísmo.  Lo mismo ocurre con la noción de ecosistema, una suerte de todo autorregulado hecho a imagen y semejanza de nuestra lógica.  Y, en relación con ello, surge la cuestión, tan cara hoy, de su conservación.  El conservacionismo sí que se presenta como construcción ideológica pues, de existir la Naturaleza como entidad ajena a la Cultura, nada hay menos conservacionista que la misma.  La historia geológica, a los largo de los distintos eones, está poblada de cambios bruscos y extinciones masivas.  En la historia de la Tierra se han documentado por lo menos cinco de ellas.  La extinción más reciente ocurrió hace 65 millones de años al final del periodo Cretácico y acabó con el “Parque Jurásico”, es decir, con los dinosauros, además de muchas otras especies. Las causas de las pasadas extinciones han sido identificadas como cambios dramáticos en el clima debido a actividad geológica. El conservacionismo actual, de raíz ecologista y con mucho de emocional, se basa en un concepto de lo natural dispuesto a nuestra escala temporal.  Sería este un buen punto de partida para una reflexión crítica. 

23 julio 2017

MEMORIA ÚTIL.

Parece fácil, a toro pasado, identificar el lugar donde se encuentra el Mal y situarse en sus antípodas.  Pero se trata de una simple ilusión anacrónica y antihistórica.  En efecto, visto desde el presente, el nazismo, verbigracia, resulta nítido en sus objetivos y en su escalofriante praxis.  Sin embargo, en su momento, millones de personas apoyaron al nacionalsocialismo, lo jalearon o permanecieron en silencio ante sus atrocidades.  Puede ocurrir lo mismo en el presente con otros movimientos o alternativas que se presentan con ropajes distintos, pues nunca el diablo repite disfraz.  Y entra aquí en juego el análisis historiográfico y frío de los hechos pasados, que constituiría  la verdadera memoria histórica, una suerte de reconstrucción de lo pretérito,  útil para reconocer en el presente la cara del Mal.  A  modo de guía, se puede citar a André Glucksmann, quien afirmó que todo va encaminado cuando estamos de acuerdo acerca de dónde reside el Mal, para evitarlo, pero que el problema surge cuando algunos creen saber dónde está el Bien.  Que cada uno saque sus propias conclusiones.

18 julio 2017

SEXISMO

Leo que la Vuelta a España, competición ciclista,  eliminará los besos en el podio y tendrá "azafatos" para evitar el sexismo.  Parece que el sexismo se define como la discriminación que alguien sufre por su sexo o género.  Me pregunto si las azafatas no contratadas podrán considerarse objeto de esa discriminación.   La policía de costumbres, antigua institución, vuelve a través de lo políticamente correcto, en forma de postureo ideológico,  de actitud de cara a la galería de lo progre, sin mayor coste para sus ejecutores.  La realidad,  que es otra en la calle nuestra (y no digamos en otras calles sumidas en el piélago de la multiculturalidad), no importa.  Lo que mola es el guiño, el no somos sexistas, los azafatos y, por supuesto, la supresión del par de besos de la chica al ganador. Y, por debajo, toda una realidad sórdida de dominaciones y maltratos, de desigualdad, de falta de oportunidades para mujeres que nacieron en el lugar o barrio equivocado. Que no son precisamente las azafatas del ciclismo.  Cambiemos, pues, el lenguaje y los gestos para que nada cambie en la realidad subyacente de cada día.   En uno de sus escritos, Proudhon, pensador revolucionario del XIX, exponía sus razones y argumentos en contra de la propiedad (burguesa) y concluía lo siguiente: “la propiedad ha muerto, yo la he matado”.  Ya ha llovido desde esa decimonónica sentencia y la propiedad sigue ahí, como antes.  No basta con el discurso para que la realidad se transforme.  Pero vivimos tiempos no de ideología, sino de postureo ideológico.

12 julio 2017

DOXA.

Eric Sadin, pensador francés y autor de La humanidad aumentada, considera que, en los últimos tiempos, y en relación con las redes e Internet, se extiende el falso conocimiento, la doxa platónica, en un orbe marcado por el crecimiento de la denominada inteligencia artificial, que decide cada vez más por nosotros y pone en peligro, según este autor, el libre albedrío humano. Sin entrar en otros aspectos de la obra, lo de la doxa puede ser suscrito por cualquiera que ejecute una mínima meditación sobre el mundo presente.  En efecto, las redes sociales suponen el encumbramiento de la opinión subjetiva y emocional, sin aparentes bases reflexivas, frente al  rigor y la Ciencia.  Los hechos no parecen importar ya casi a nadie y predomina la simple valoración personal de los mismos; es lo que se ha dado en denominar posverdad. No sé si es la muerte del conocimiento pero sí se puede afirmar que el mismo retrocede y se ensimisma frente a la marea de subjetividad que todo lo invade. Nadie osa ya oponerse a ella, que oscila entre lo políticamente correcto y lo   comúnmente aceptado por las turbas de las redes.  ¿Volvemos del Logos al Mito?

01 julio 2017

LENGUAJE Y PENSAMIENTO

El lenguaje y el pensamiento son, matices aparte, una misma cosa.  Hablamos o escribimos como pensamos y el discurso caótico refleja un pensamiento también confuso.  Durante el período que denominamos Alta Edad Media, el Latín se fue deteriorando, al tiempo que perdía  la precisión y claridad de la época clásica, tal vez porque la riqueza en el pensar, los matices y la profundidad habían ido menguando por los cambios sociales y políticos acaecidos desde el siglo V.   Al fin y al cabo, el  posterior renacimiento carolingio no fue otra cosa que un intento de recuperar ese esplendor en el contexto del Imperio de Carlomagno, que se presentaba como heredero de la Roma Antigua. Carlomagno recurrió, para ello,  a los monjes, los únicos que dominaban la escritura y la lectura, y  buscó la colaboración de  Alcuino de York , naciendo así,  en Aquisgrán, la Escuela Palatina, que serviría como base para las modernas universidades; ordenó, además,  que todos los nobles y clérigos se instruyeran en letras y aritmética. Mostraba  ello la intención de solucionar una pérdida, así como  la nostalgia del mundo clásico perdido.  Tal vez hoy esté también ocurriendo; se tiene, a veces, la impresión de que el lenguaje está en declive, con desaparición de sus matices, que son sin duda los del pensamiento, un pensamiento que se antoja pobre y emocional (la ya manida "posverdad") y falto del rigor que tuviera.  Sólo ello explicaría alguna de las cosas que, desde el punto de los discursos ideológicos, nos  están sobreviniendo.